miércoles, 6 de abril de 2011
Filipinas bajo fuego - notifam.net
lunes, 28 de febrero de 2011
El nacimiento del bebé «7 mil millones» no es una «catástrofe inminente» sino un motivo de fiesta - religionenlibertad.com
jueves, 24 de febrero de 2011
La población mundial alcanzará los 7.000 millones a finales de año - infocatolica.com
El problema es la despoblación de ochenta países
viernes, 18 de febrero de 2011
Dinero de contribuyentes estadounidenses financian campaña para esterilizar 700,000 hombres en Ruanda - notifam.net
lunes, 19 de julio de 2010
El embarazo adolescente: ¿Problema o síntoma? - PRI
domingo, 4 de abril de 2010
Las Predicciones de la Humanae Vitae - PRI
Steven W. Mosher
Presidente PRI
El 25 de Julio de 1968, la carta encíclica Humanae Vitae del Papa Pablo VI reafirmó la doctrina católica sobre la vida, el amor y la sexualidad humana. En ese documento, enumeró las consecuencias de llevar una vida fuera de la doctrina católicaEl Santo Padre predijo que:
En otras palabras, el Papa Pablo VI predijo que la anticoncepción pasaría de ser una “elección de un estilo de vida” y se convertiría en un arma de destrucción masiva. Los programas de control de población y esterilizaciones forzadas, las cuotas de reducción de la fertilidad y la promoción del aborto literalmente en todas partes del mundo han sido la terrible constatación histórica de lo acertado de esas predicciones.
La destrucción de la integridad del acto conyugal por la anticoncepción, tanto en su aspecto unitivo como procreativo, tiene graves consecuencia para la sociedad y para nuestras almas. La anticoncepción, en otras palabras, es un rechazo a la visión de la realidad de Dios. Es una brecha en la esfera más intima de la comunión que conoce el hombre, si exceptuamos al Santísimo Sacramento de la Misa. Es un veneno degradante que acaba con la vida y el amor, tanto en el matrimonio como en la sociedad.
Al romper la conexión natural y divinamente ordenada entre el sexo y la procreación, las mujeres y los hombres (sobre todo los hombres), se centrarán en las posibilidades hedonísticas del sexo. La gente dejaría de ver el sexo como algo que está intrínsicamente ligado a una nueva vida y al sacramento del matrimonio.
¿Alguien podría dudar que todo esto no se esté cumpliendo ya en la actualidad?
Padre Paul Marx, OSB, es el Fundador de Population Research Institute y se desempeñó como Director desde 1996 hasta 2010
sábado, 2 de enero de 2010
Con 19 consigues el cielo - Por Steven Mosher, PRI
No soy muy aficionado a los “reality shows” de la televisión. Mis gustos van más hacia EWTN o las noticias de FOX. Dado que viajo mucho y tengo una granja, “Weather Channel” (el canal del tiempo) también es otra elección casi obligada. Sin embargo, la noticia de que los protagonistas del “reality-show” Discovery Health, Jim Bob y Michelle Duggar están esperando su hijo número 19, de alguna manera, llegó hasta mí a través del Internet.
Como podrán suponer, me alegré con la noticia. Mi esposa y yo tenemos una familia grande, aunque solo la mitad de la de los Duggars, y en el PRI alentamos a otros a hacer lo mismo. Una de mis charlas se titula “Las Diez Grandes Razones para tener Otro Hijo”. En esta ponencia le digo al público que hay abundante espacio en los jardines de Dios para todos nosotros.
La izquierda, como era de esperarse, protestó ante la noticia. “¿Es que no saben que los bebés causan el calentamiento global?” se le oyó murmurar a Al Gore, mientras que David Letterman lanzó su acostumbrada ración de chistes obscenos. Para Planned Parenthood, los defensores del control de la población, no era cosa de risa. Tiene una particular animosidad hacia aquellas parejas que son generosas en acoger a sus hijos en familias numerosas. “Criadores”, nos llaman burlonamente.
Mirando a la Norteamérica de hoy, uno tendría que decir que estos anti-natalistas han ganado. Las mujeres estadounidenses tienen un promedio de sólo 2.09 hijos. Pero este promedio invisibiliza la realidad de dos conductas extremadamente diferentes en sus hábitos reproductivos. En uno de estos extremos tenemos a los solteros “latte-sipping” (tomadores de café con leche), quienes egoístamente, renuncian a los niños y al matrimonio por igual. En otro, a parejas como los Duggars, que piensan que los hijos son regalos de Dios.
En la época de fundación de los Estados Unidos existían muchas familias como los Duggars. Incluso hoy en día, en el movimiento pro-vida tenemos un promedio de 3 hijos y probablemente la mayoría de nosotros conocemos al menos una pareja que tiene diez o más hijos. En mi propia familia, hubiésemos querido duplicar la cantidad de hijos y alcanzar a los Duggars pero no pudimos por razones ajenas a nuestra voluntad. Las parejas con mente generosa como los Duggars dicen, “¿Quiénes somos para rechazar cualquiera de los regalos de Dios?”.
Tal generosidad, sin embargo, tiene que pagar un precio muy alto. El Departamento de Agricultura estima que, en la actualidad, criar a un niño cuesta US$ 207,800, desde su nacimiento hasta la edad de 18 años. A esto hay que sumar que en promedio el gobierno se lleva más del 40% del dinero de la familia, y en parte para pagar el costo de la Seguridad Social y Medicare de aquellos que no tienen hijos.
Desde la perspectiva de aquellos que miran esto solamente como una cuestión de dólares y centavos, los Duggars son unos tontos. Están gastando una pequeña fortuna para criar a un montón de niños. Cuando Jim Bob y Michelle Duggar lleguen a la edad de jubilación, tampoco se beneficiarán personalmente de los millones de dólares en impuestos que sus hijos mayores un día pagarán al gobierno. Por el contrario, parte de este dinero irá a pagos de Seguridad Social y Medicaid de aquellos que tuvieron pocos hijos o ninguno en absoluto.
En 1940 había 160 trabajadores de apoyo por cada persona que gozaba de la Seguridad Social. En el 2006 esta cifra había descendido a 3.3 trabajadores por pensionista. En el 2034 habrá solamente 2.1 trabajadores por cada persona cobrando su cheque de jubilación del gobierno. En lugar de burlarse de los Duggars por tener muchos hijos, la izquierda estéril debería agradecerles (a ellos y a todos los pro-vida) por ayudar a subsidiar su jubilación. Sin embargo, no aguanten la respiración esperando una señal de gratitud. Podría ser fatal.
En cuanto a los Duggars, al igual que a los Moshers, la verdad es que no les interesa cómo funcionan los números.
Ellos entienden que en las matemáticas de Dios, cuando el Amor se entrega a más personas, no se divide sino que se multiplica.
Y continuará multiplicándose para siempre.
viernes, 16 de octubre de 2009
El presidente Obama a los ancianos: "Tome dos aspirinas y llame cuando haya muerto" - PRI
Muchos ancianos estadounidenses que actualmente se atienden bajo el programa de “Medicare” están asustados por la supuesta “consulta de planificación anticipada de atención médica” dispuesta por el proyecto de ley de Asistencia Médica. Su temor radica en la visita de funcionarios contratados por el gobierno para presionarlos a aceptar esta especie de eutanasia compasiva en lugar del tratamiento médico. ¿Serán exagerados estos temores?
Considere la Sección 1233 del proyecto de ley, HR3200, actualmente en debate en la Cámara de Representantes. Este especifica que la “consulta de planificación anticipada de la atención médica” incluiría:
"(1) (E) Una explicación por el profesional de la continuidad de los servicios del término de la vida y apoyo disponibles”, lo cual “puede incluir la formulación de… una orden médica funcional relacionada al tratamiento de ese individuo que… puede incluir indicaciones respecto a… (iv) el uso de nutrición artificial e hidratación administradas.”
(Traducción no oficial)
Los defensores del Nuevo Plan de Asistencia Médica se desviven por justificar esto como, simplemente, el permitir a los ancianos de Medicare enterarse de sus opciones. Nosotros, junto con otros grupos pro-vida, discrepamos. Sostenemos que una impertinente visita de esta naturaleza está destinada a reducir los gastos de asistencia médica, reduciendo a los receptores de esta atención. ¿Por qué otra razón se pondría sobre la mesa la opción de negar el alimento y el agua a los ancianos?
Las opiniones de esta Casa Blanca sobre la necesidad de racionalizar la asistencia médica al término de la vida para disminuir gastos son bien conocidas. De hecho, un alto asesor de política de salud del Presidente, Ezekiel Emmanuel, en Enero publicó un muy revelador artículo en “The Lancet” sobre cómo llevar a cabo este propósito. El artículo titulado "Principles for Allocation of Scarce Medical Interventions," (Los Principios para la Asignación de Escasas Intervenciones Médicas) argumenta algo llamado “complete lives system” (sistema integral de vidas). Este sistema “prioriza a los jóvenes que aún no han vivido una vida completa y será poco probable que lo hagan sin ayuda. Muchos pensadores han aceptado este “sistema integral de vidas” como el enfoque apropiado para una justicia distributiva: las vidas humanas individuales en lugar de experiencias individuales, (son) las unidades sobre las cuales cualquier principio distributivo debería operar.”1, 75, 76 (la cursiva es nuestra) Para decirlo claramente y sin subterfugios, el “sistema completo de vidas” asigna un valor a los seres humanos basado casi exclusivamente en la edad.
Emmanuel también explica cómo funcionaría esta “prioridad basada en la edad” y nos lo revela con un gráfico que despreocupadamente incluye.* La mejor asistencia médica estaría reservada a los veintitantos. Desde ese pico, la calidad y cantidad de atención disponible bajaría paulatinamente hasta los 55 años donde se desplomaría. Por los 65, donde se inicia el Medicare, la probabilidad de recibir una escasa atención médica habría de disminuir hasta un simple 20%. Tener en cuenta que el gráfico finaliza a la edad de 75 años, después de lo cual, la posibilidad de recibir una adecuada atención en caso de una crisis en la salud, es efectivamente nada. Adiós, abuelita.
Todos aquellos interesados en la Cultura de la Vida también deberíamos poner atención al otro extremo del gráfico. Este demuestra que los recién nacidos no son elegibles para todo excepto para la atención médica básica y que incluso los niños tendrían menos probabilidad de recibir adecuada atención a sus necesidades en comparación a los jóvenes. En resumen, los más necesitados de atención médica, los muy jóvenes y los muy ancianos, tendrían menos posibilidad de recibirla, mientras que los menos necesitados de asistencia médica, los de veintitantos, tendrán más chance de obtenerla. ¿No es al revés?
¿Por qué nos importan tanto las opiniones de Ezekiel Emmanuel? Simplemente porque sus opiniones en los asuntos de salud son tomadas muy en cuenta por el presidente Obama: Tampoco es poco decir que su hermano, Rahm Emmanuel, es el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca. En este periodo de deliberaciones en el Congreso y en el cual las juntas de gobierno serán convocadas para determinar la aprobación del proyecto de ley de Asistencia Médica y por ejemplo, quien recibe la atención médica y quien no, Emmanuel y aquellos como él serán designados para dirimir estos asuntos. ¿Qué piensa Ud. que recomendarán? (Mire al gráfico de arriba otra vez.)
A la luz de todo esto, es difícil ver en las visitas de funcionarios del gobierno para “informar” sobre el término de la vida cualquier otro propósito que evaluar la salud afectada de la persona mayor y obtener de ellos un acuerdo adelantado de renunciar a un tratamiento médico en caso de un ataque al corazón o derrame cerebral. Para muchas personas mayores, esto indudablemente equivaldrá a una sentencia de muerte.
Asegúrese que la abuelita lo sepa.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Obama siente la presión de los norteamericanos que están a favor de la vida - PRI

Por Steven Mosher y Colin Mason
El Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, denotó fastidio en el programa de la NBC “Today Show” ante el presentador de la NBC Matt Lauer cuando éste le planteó unas preguntas incómodas sobre el plan de Obama referido al Programa Nacional de Asistencia Médica. Lauer quería saber porque los defensores del “Obamacare” eran recibidos con abucheos por multitudes enojadas a todo lugar a donde iban, cuando la Casa Blanca esperaba encontrar agradecida a la mayoría de la población.
Gibbs dijo con mucha suficiencia que éstas eran turbas alquiladas, convocadas por entrevistadores de “talk-shows” conservadores y activistas republicanos.
Lauer no se quedó tranquilo con eso. “¿No es subestimar lo que está escuchando en las calles?” preguntó. “Quiero decir que hay algunas personas que dicen, que claro, esta gente que se está levantando y gritando no representa a ningún movimiento de base. Y los llaman “astroturfers” (agitadores). Pero en todo caso ¿no le dan voz y tal vez, aunque sea de un modo inadecuado, a algunas preocupaciones verdaderas que existen por ahí?
Gibbs balbuceó algo más, tratando de que se aceptara su tesis de las turbas rentadas, pero fue en vano. No tenía ninguna respuesta real para Lauer.
Cuando un entrevistador de noticias ligeras, como Matt Lauer pasa a ser un periodista de enfoque crítico, queda claro que el gobierno enfrenta serios problemas.
Al sentarme y observar aquel segmento, me abordó un sentimiento de orgullo. Hasta principios de agosto, prácticamente no había ningún medio de comunicación que hablara de este tema. En su lugar, los medios de noticias parecían obsesionados con la muerte insólita de un ícono del pop y de cierta puertorriqueña nominada a la Corte Suprema. El nuevo sistema de asistencia médica propuesto recibió escasa atención. Los medios no parecían darse cuenta o interesarles que estas modificaciones cambiarían la clase de asistencia médica que los norteamericanos reciben, que incluiría el aborto financiado por el gobierno y racionaría la asistencia médica a los ancianos.
Fue entonces que una coalición masiva de grupos pro-vida sumamente activos, incluyendo al PRI, lanzó una campaña denominada: “Detener el Mandato del Aborto” (www.stoptheabortionmandate.com) y la puso en marcha. Dirigida por Kristan Hawkins de “Students for Life of America”, “Detener el Mandato del Aborto” ha concentrado el poder de las redes sociales que ha llevado a convertir el “Obamacare” en una cuestión sideralmente inapropiada.
Mediante la movilización de las bases, casi de la noche a la mañana, el movimiento pro-vida y otros grupos de base, han convertido esto en el suceso del año. Hemos demostrado al gobierno que al pueblo norteamericano aún le interesan profundamente los temas relacionados al derecho a la vida. Los resultados ya son evidentes. Este proyecto de ley que se habría aprobado en el Congreso y aterrizado a tiempo en el escritorio del Presidente, se ha convertido en un lastre político. Todos nosotros hemos convertido el “Obamacare” en un problema político.
No obstante, mientras que estos acontecimientos nos han ayudado a ganar tiempo, todavía no se ha conseguido una victoria absoluta. En lugar de abandonar el “Obamacare”, encontramos a Robert Gibbs insistiendo que el Presidente no aprobará una “’ligera’ reforma de asistencia médica.” Y encontramos funcionarios de la Casa Blanca, incluyendo al mismo Presidente, recurriendo a tácticas de mentiras y evasiones lo cual resulta alarmante. Ya que el gobierno en lugar de atender los verdaderos asuntos con respuestas objetivas, se burla de nuestros temores y oculta los peligros del proyecto de ley. Esto tiene que parar.
Por ejemplo, durante una conferencia de prensa en Guadalajara, México, el Presidente ridiculizó a aquellos que comparan su plan al del sistema canadiense. Dijo en tono de broma que él nunca “se sintió particularmente horrorizado de los canadienses”. Alegremente, acusó “a algunos de los opositores a la reforma” de intentar crear un buen “monstruo imaginario” (con el que se asusta a los niños para que tomen la sopa).
Nosotros en el movimiento pro-vida tampoco nos sentimos particularmente horrorizados de los canadienses. Pero, por otro lado, la asistencia médica en Canadá, con su mortal racionamiento y abortos, es una perspectiva que preocupa profundamente a aquellos que creemos en la santidad de la vida.
El Presidente también afirmó falsamente que la “American Association of Retired Persons” (AARP) había aprobado su plan, con la esperanza de que esto acabara con los temores de las personas mayores de ser el público objetivo en el esfuerzo por reducir costos. La organización de personas mayores le devolvió el tiro declarando que “el Presidente estaba en lo correcto al decir que la AARP no aprobará un proyecto de ley de reforma de la asistencia médica que reduzca los beneficios de ´Medicare´, pero decir que hemos apoyado algún proyecto de reforma de asistencia médica actualmente en consideración del Congreso es inexacto”. La Casa Blanca admitió más tarde que el Presidente se había “expresado mal”, que es el mismo término truculento al que recurrió Clinton cuando fue atrapado en una mentira.
En esa misma ocasión en Guadalajara, Obama insistió de manera risueña que no quiere “desconectar a la abuelita”, como si fuera algo que los norteamericanos simplemente pudieran dar por sentado. Y el problema es que honestamente no podemos creerle. Uno sólo tendría que leer el documento del Departamento de Asuntos de Veteranos acerca de planificar el término de la vida, titulado “Tu Vida, Tus Opciones”. Apodado el “libro de la muerte”, este documento analiza varios escenarios en los cuales las vidas de los pacientes no tendrían “valor”. Estas situaciones descritas van desde que no puedan salir de la depresión hasta que sean una excesiva “carga financiera” para la familia. No es de extrañar que este documento fuera suspendido después de una revisión durante el gobierno de Bush. Que haya encontrado una nueva posibilidad de usarse bajo el marco político del actual Presidente es, creemos, suficiente motivo de sospecha.
Los defensores del “Obamacare” también han continuado culpando a enemigos verdaderos e imaginarios, incluyendo a las compañías de seguro, demócratas conservadores, conspiradores republicanos clandestinos y más que todo, a los medios de comunicación. En realidad, han hecho todo excepto enfrentar directamente los argumentos en contra del “Obamacare”.
Para nosotros, esto parece “sospechoso”, tomando prestado la terminología propia del Presidente. Es por ello que nos rehusamos a tomar en serio la sugerencia de que el Presidente y sus altos funcionarios, como Kathleen Sebelius, estén dudando en optar por su compromiso con la “opción pública”, que es como llaman a la medicina socializada donde el gobierno toma todas las decisiones. Es por ello, también, que creemos que “las cooperativas de asistencia médica” de las cuales están hablando son sólo “Obamacare” con otro nombre. Si el gobierno establece las reglas y paga los costos, entonces tales “cooperativas” son solamente otro nombre para la asistencia médica ejecutada por el gobierno. Ahora, si el gobierno diera créditos fiscales a tales cooperativas y toma distancia, mientras que la gente se uniera para reducir costos y estas cooperativas proporcionaran sus propios estándares para el cuidado de salud, sería una cuestión diferente.
Con sus continuos cambios y demoras, la administración parece olvidar que el proyecto de asistencia médica está disponible en Internet. Los miembros del movimiento pro-vida lo hemos leído y no nos gusta. Tenemos verdaderas interrogantes y necesitamos respuestas reales. Ya basta de evasiones y secretos.
Obama necesita abandonar este proyecto de ley tanto como dejar sus malos hábitos. Lo debería hacer si le da algún valor a la asistencia médica que respeta la santidad de la vida o incluso solamente porque le importa su carrera política. Tal vez lo haga como resultado del sólido y continuo esfuerzo realizado por numerosos grupos pro-vida.
Animo a todos a seguir con el buen trabajo que ya hemos comenzado.jueves, 9 de julio de 2009
Un Comentario sobre el “Regreso del Factor de Crecimiento Demográfico” - Por Steven W. Mosher, PRI
Las agrupaciones políticas difícilmente producen buena ciencia y el Informe del Grupo Multipartidario de Población, Desarrollo y Salud Reproductiva del Parlamento del Reino Unido no es la excepción. El informe titulado “Regreso al Factor de Crecimiento Demográfico: Su Impacto sobre los objetivos de desarrollo del milenio”, es una mezcolanza de justificaciones para que los poderosos del mundo continúen rigiendo dictatorialmente sobre la fertilidad de los que no tienen el poder.2 Inclusive está ilustrado. Junto al artículo de la revista Science al que hacemos referencia, publican una foto de un niño africano hambriento para que quede claro, que en opinión de los autores, ya existen demasiados africanos.Habiendo regresado recientemente de China, luego de una escrupulosa autorización de ingreso a su territorio y una visita totalmente supervisada, puedo comentar con propiedad lo que dicen los autores del artículo de Science sobre Asia. Ellos dicen que en el pasado, “algunas iniciativas asiáticas de política incorporaron elementos coercitivos” y eso me parece ridículo. Me gustaría informar que en el sur de China, en la provincia Hebei, según testigos que entrevisté, cientos de mujeres embarazadas están siendo acorraladas y obligadas a abortar aplicándole una inyección letal a su niño por nacer, en estos momentos, mientras Ud. lee esto. Es importante saber que en el pasado los autores de este artículo de Science han apoyado la política de un solo hijo de China, revelando tanto su tendencia a favor de los rigurosos programas de “planificación familiar” implementados por el Estado y, lo que es lo mismo, su completo desdén por el derecho universalmente reconocido de los padres a determinar el número de niños que quieren tener y el espacio entre ellos.
Al parecer, para los miembros del Grupo Parlamentario Británico, los programas de planificación familiar en los países en vías de desarrollo son “completamente voluntarios” pero les aseguro que no es el caso en Asia, África y América Latina. Population Research Institute ha documentado serios abusos a los derechos humanos en lo que debería todavía ser llamado programas de control demográfico en más de 40 países.3
Para reforzar sus aseveraciones, los autores señalan encuestas según las cuales supuestamente muestran una alta “necesidad insatisfecha por la anticoncepción”. Sin embargo, estas encuestas, como he demostrado en diversas ocasiones, manipulan la información a favor de su sesgo ideológico. Están diseñadas e interpretadas para mostrar lo que debería ser objetivamente evaluado.4
Manipulando las cifras
De todos modos me complace ver que los autores, en vista de la decreciente tasa de natalidad en todo en mundo, se han visto obligados a limitar considerablemente el alcance de su “análisis demográfico” y sus esfuerzos principalmente en la África subsahariana. Porque… ¿Hacia qué otro continente pueden voltear la mirada para justificar sus intervenciones? Los países desarrollados están muriendo. América del Sur esta cerca de la tasa de fertilidad de reemplazo y aún Asia ha visto dramáticas reducciones en sus tasas de natalidad durante las últimas dos décadas. Solamente en África uno puede encontrar todavía tasas de natalidad sólidas.
Y esta conducta reproductiva no es una medida irracional como muchos suponen. Más bien, es consecuencia de una persistente alza de las tasas de mortalidad infantil y de recién nacidos en aquel continente. Si Ud. sabe que uno o varios de sus hijos morirán antes de alcanzar la edad adulta, ¿no es prudente tener más hijos? Por otro lado, cualquiera que quiera reducir las tasas de fertilidad en África, debería concentrar sus energías en la reducción de la tasa de mortalidad. De esa manera, las tasas de fertilidad decrecerán consecuentemente.
Los parlamentarios británicos argumentan que será difícil alcanzar la mayoría de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) si no se realiza un “aumento substancial” en gastos para el control demográfico. Pero sus justificaciones en cada caso parecen retorcidas, hasta forzadas. Déjenme explicar lo que quiero decir.
Sostienen que será “casi imposible” lograr el ODM de erradicar la extrema pobreza y el hambre sin control demográfico. ¿No es terriblemente obtuso que el esfuerzo para eliminar la pobreza y el hambre se quiera realizar por medio de la eliminación del pobre y del hambriento? Piden pan y les damos anticonceptivos. Piden ayuda contra la malaria y el VIH/SIDA y los esterilizamos.
Aunque los programas de control demográfico generalmente son justificados en términos de ayuda al pobre y al oprimido, son otras razones las que se esconden en el fondo, por ser “políticamente incorrectas”. Considere la siguiente afirmación del Fondo de Población de las Naciones Unidas, que es citado por los autores: “…casi 1.5 miles de millones de hombres y mujeres jóvenes ingresarán al cohorte de 20 a 24 años de edad entre el 2000 y 2015, y si no encuentran trabajo, ‘impulsarán la inestabilidad política’. ¿No es una reminiscencia de aquella tristemente célebre afirmación del Estudio de Seguridad Nacional Memorándum 200, el cual en 1974 declaró que las tasas altas de natalidad condujeron a las insurrecciones comunistas? De esa manera fue que el control demográfico se convirtió en un arma más durante la Guerra Fría. ¿Son serios los autores al proponernos que controlemos el desempleo por medio del control natal? ¿A qué intereses estaríamos sirviendo con el control poblacional?
Terminar con la pobreza, eliminando a los pobres
Como todos, aplaudo que uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio sea la educación de escuela primaria universal para niñas así como para los niños. Pero seguramente hay maneras más humanas de lograr esto, en lugar de bajar la tasa de natalidad. Después de todo, las víctimas principales de los programas de control demográfico son las niñas por nacer y las recién nacidas, que son abortadas y abandonadas en grandes cantidades para asegurar la llegada de sus hermanos culturalmente preferidos. También noté que los autores fomentan la educación primaria universal como una forma de evitar que las chicas se casen y tengan hijos. Es una visión increíblemente forzada del potencial humano.
Otro Objetivo de Desarrollo del Milenio es “promover la igualdad de género y fortalecer a las mujeres,” lo que, según los autores, será logrado por la planificación familiar. Es difícil ver cómo los programas de control de la fertilidad podrían fortalecer a las mujeres cuando en realidad es a ellas a quienes las tienen en la mira, tratadas como máquinas reproductoras que deben ser inutilizadas. En Population Research Institute hemos realizado encuestas en varios países africanos, lo que muestra que mientras que las mujeres desean muchas formas de asistencia médica, “el cuidado a la salud reproductiva” no es una de sus prioridades. Si realmente desean fortalecer a las mujeres en lo que respecta a la salud, ayúdenlas a satisfacer sus necesidades de salud personal y familiar, proporcionándoles antibióticos, suplementos vitamínicos, pastillas contra la malaria, etc.
Nadie discutiría la importancia de reducir la mortalidad infantil, otro Objetivo del Milenio. Es algo sumamente asequible, a través del suministro de asistencia médica primaria y la conveniente nutrición. En cambio, los autores nos llevan hacia el retorcido e indirecto camino de reducir la mortalidad infantil…..espaciando los nacimientos. Puede ser cierto que “aproximadamente un millón de muertes infantiles por año pudieran ser evitadas si todos los nacimientos fueran en un espacio de 2 años,” pero es poco honrado para los autores afirmar que esta es su primordial motivación o el medio mas eficaz para este fin.
Su verdadero objetivo, bastante obvio, es eliminar a los diez millones y algo más de bebés cada año, que nacen antes de cumplir los 24 meses de diferencia de su hermano. Reducir la tasa de mortalidad infantil es simplemente una pantalla conveniente para su verdadero fin. Como lo admite el artículo es solamente una de las tantas formas de reducir las tasas de fertilidad.
Mejorar la salud maternal, es otro de los Objetivos del Milenio que ellos mencionan, y se aplica la misma objeción. Afirman que “la planificación familiar salva vidas, reduciendo embarazos no deseados y abortos inseguros,” pero es un efecto colateral de su verdadera meta, que es reducir el número de niños nacidos. Como todos saben, para reducir la mortalidad materna, solamente hay que resolver el problema de los partos mal atendidos. Si se hace, no sólo se salvará las 150,000 vidas presentadas por los autores, sino fácilmente 10 veces más esa cantidad.
El informe concluye con una incansable súplica que recuerda la desacreditada tesis de la bomba demográfica original: Si el crecimiento demográfico no es frenado, (digamos, en los pocos países donde actualmente todavía es un problema), entonces “cientos de millones de familias sufrirán pobreza, hambre, inadecuada educación y carencia de oportunidades de empleo.”
“Sería mejor que no nazcan”, es lo que piensan los autores pero que callan convenientemente.
viernes, 19 de junio de 2009
La política de un solo hijo en China y la eliminación sistemática de las mujeres - PRI
Por Steven MosherCon mucho más hombres que mujeres, el desequilibrio poblacional en razón del sexo ya ha alcanzado proporciones épicas en China. Un nuevo estudio publicado en el British Medical Journal (BMJ) sugiere que el problema va a empeorar aún más.
El estudio, publicado el 10 de abril y dirigido por los investigadores Wei Xing Zhu, Li Lu, y Therese Hesketh, confirmó que los hombres superaron en número a las mujeres en todas las categorías de edad. En el referido estudio señalan que: "Para el 2005 en la población de menores de 20 años, los hombres superaban a las mujeres en más de 32 millones en China, y también en ese año los nacimientos de niños fueron 1.1 millones más que de niñas." (British Medical Journal 2009; 338:b1211).
Sin embargo, para aquellos que seguimos los acontecimientos de China, estos números no son totalmente sorprendentes. La política de un solo hijo ha estado en vigencia por tres décadas. Millones de parejas chinas, desesperadas por un hijo que los apoye en la vejez, han matado a sus niñas recién nacidas. Millones más han recurrido al aborto de sexo selectivo para apagar las vidas de niñas por nacer.
Lo que ha llamado la atención es que el problema parece estar aumentando. El estudio, basado en el censo del 2005, mostró que cuanto más joven es la edad del grupo estudiado, más predominaba el sexo masculino. El desequilibrio era mayor en el grupo de 1 a 4 años de edad. Sorprendentemente, había 126 niños por cada 100 niñas. Quiere decir, 5 niños por cada 4 niñas.
El mismo estudio muestra que: “Los ratios de sexo más altos (a favor de la población masculina) se vieron en provincias que permiten a los habitantes rurales un segundo hijo, si la primera es una niña”. Desde luego, esto sucede en aquellas provincias donde la preferencia por el hijo varón es mucho más fuerte. Esta flexibilidad de la política de un solo hijo en aquellas áreas buscaba reducir el infanticidio femenino. Sin embargo, ha alentado a las familias a creer que pueden tener no sólo un hijo varón, sino dos, abortando selectivamente a las niñas que puedan concebir. Como concluye el estudio, “El aborto selectivo por sexo explica casi en su totalidad el exceso de hombres.”
En cierta forma, no es difícil ver lo que esto significa para el futuro de China. Como en el juego de las sillitas, la música se acabó. Sólo que en este caso serán decenas de millones de hombres jóvenes en China quienes se quedarán sin su sillita matrimonial. Y todo este gran grupo poblacional estará obligado a permanecer en un estado poco natural de galán en búsqueda permanente de esposa. Para muchos de estos contrariados solteros a la fuerza, las alternativas para sus necesidades de pareja terminarán en la prostitución u homosexualidad. Otros de estos hombres “en exceso” buscarán un grupo familiar alternativo y se incrementarán las tasas de reclutamiento, tanto para el Ejército de Liberación Popular de China como para las bandas de delincuentes. El crimen, generalmente asociado a hombres sin lazos familiares, crecerá enormemente.
El estudio, por supuesto, se abstiene de criticar al Partido Comunista Chino, que es, a la larga, responsable de la política de un solo hijo. Después de todo, dos de los autores son chinos, y pueden estar sujetos a represalias. Pero el editorial del British Medical Journal que lo acompaña, no tiene ningún reparo en afirmar que:
“Aunque está bien definido que las preferencia de hijos es la causa de la más alta proporción de hombres que mujeres, esta elección por si misma no conduce directamente al alto ratio. La inclinación hacia los hijos hombres solamente puede repercutir en la proporción de sexo a través del amplio acceso a la tecnología del sexo selectivo (por ejemplo, la ecografía) y a una tasa de fertilidad baja (por elección o por coacción).” (BMJ 2009;338;b483)
Más claro imposible. El estado chino es responsable de la eliminación selectiva de las niñas al estar obligando a adoptar una bajísima tasa de natalidad en un contexto donde ahora la tecnología de la ecografía es sumamente disponible. Actualmente existen leyes que prohíben el empleo de las ecografías que determinan el sexo del niño por nacer, pero son ampliamente ignoradas.
La creciente desigualdad entre los sexos es también una incómoda realidad para los promotores del aborto como un derecho en Occidente. Fallaron clamorosamente al no darse cuenta que en Asia el derecho al aborto conduciría directamente a una matanza de inocentes niñas por nacer, por su larga tradición de preferir al hijo hombre.
El editorial del British Medical Journal continúa cuestionando la ortodoxia de control de población también. Escribe que “desde la década de los ´70s, antes que fuera impuesta la política, China experimentó un patrón cultural emergente de tener familias pequeñas, debido a los avances sociales y económicos. La disminución más dramática en la tasa de fertilidad ocurrió entre 1970 y 1979, de 5.9 a 2.9. Después que la política de un solo hijo fue presentada en 1979, la tasa cayó gradualmente, y desde 1995 esto se ha estabilizado alrededor 1.7. Por lo que se piensa que la tasa de fertilidad total de China hubiera disminuido de todas formas aún sin la política de un solo hijo. "
Por mucho tiempo he sostenido que la política de un solo hijo, además de ser una burda violación a los derechos humanos, fue demográficamente innecesaria. Las tasas de natalidad en China, a finales de los años setenta, ya estaban en picada. Incluso, sin la política de un solo hijo, hubieran seguido disminuyendo, probablemente cerca de los niveles actuales, como consecuencia de la urbanización, la industrialización, y los niveles crecientes de educación de China. Y esto habría pasado, como insinúa el editorial, sin las decenas de millones de abortos forzados y esterilizaciones que el Estado comunista chino viene imponiendo.
La solución obvia al creciente desequilibrio en los sexos es la de terminar con la política de un solo hijo. Quizá no se detenga el sexismo Confuciano tan desenfrenado en la cultura china, pero por lo menos eliminaríamos una de las razones por la que los chinos asesinan a sus niñas en grandes cantidades.
A los más comprometidos defensores del control de la población y a las feministas radicales, este sacrificio de tantas niñas no les importa en lo más mínimo. Ellos dicen que se debe reducir drásticamente el número de chinos para “salvar al mundo". Ningún programa con participación voluntaria de los usuarios los hubiera convencido de hacer el cambio tan radical ni tan rápido como para satisfacerlos. Por eso optaron y felicitaron la política de un solo hijo del gobierno chino. Incluso cuando Nafis Sadik ejercía el cargo de Directora Ejecutiva del Fondo de Naciones Unidas para Actividades en Población (UNFPA) propuso el modelo de control natal chino para todo el mundo.
Si esta matanza de tantas mujeres nacidas y por nacer produce alguna angustia en sus “hermanas” feministas radicales, lo que vemos a diario es que queda neutralizada por su compromiso con la agenda del derecho al aborto que le imponen aquellos que financian sus instituciones (en su mayoría hombres por supuesto). Nos queda la interrogante de saber si algún día se rebelarán frente a estas exigencias en un arranque de coherencia con el discurso de defensa de los derechos de las mujeres que les gusta presentar.
Y a pesar de toda esta evidencia, tanto financistas como financiadas, continúan alabando las políticas de control natal del gobierno chino.



