El debate sobre aborto en la agenda parlamentaria. Con ocasión del Día de la Mujer, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó sobre tablas la Agenda de Género 2008-2010. La Agenda obtuvo 197 votos a favor y ninguno en contra. La estrategia oficialista: avanzar si hacer ruido, sin mencionar la palabra aborto. Una vez más los abortistas supieron aprovechar las efemérides. En la sesión del 12 de marzo, y con ocasión del Día de la Mujer, los diputados nacionales aprobaron un proyecto de resolución (exp. Nº 0556-D-2008) por el que se comprometieron “a incorporar en el debate parlamentario la Agenda de Género Periodo 2008-2010”. El proyecto fue impulsado por la oficialista Juliana di Tullio (FpV, BsAs) y lo firmaron además: Silvia Storni (UCR, Cba.); Cynthia Hotton (PRO, Cdad. de BsAs); Silvia Augsburger (PS, Sta.Fe); Eduardo Fellner (FpV, Jujuy); Patricia Vaca Narvaja (FpV, Cba.); Silvia Vázquez de Tabernise (De la Concertación, BsAs); Delia Bisutti (ARI Autónomo 8+, Cdad. de BsAs), Alicia Comelli (Movimiento Popular Neuquino) y Marcela Rodríguez (Coalición Cívica, BsAs).La Agenda no menciona explícitamente el aborto pero lo exige de todas las maneras posibles. Excelente estrategia para pescar incautos. Tampoco menciona el “matrimonio homosexual” pero caería como fruto maduro si modifican la ley antidiscriminatoria e incorporan la no discriminación por orientación sexual.
La Agenda de Género
El primer punto de la Agenda de Género prevé “Medidas para el efectivo cumplimiento de Belén do Pará y la plataforma de acción de Beijing”. Destaquemos, una vez más, que la Convención de Belén do Pará es la herramienta de la OEA para forzar la legalización del aborto por imposición internacional (es la versión americana y mejorada de la CEDAW). Con esa Convención se incorporó, además, el concepto de género en la legislación regional. De la Plataforma de Acción de Beijing recordemos, por ejemplo, que definió a la salud reproductiva como “un estado general de bienestar físico, mental y social …en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos” y a la atención de la salud reproductiva como “el conjunto de métodos, técnicas y servicios que contribuyen a la salud y al bienestar reproductivos al evitar y resolver los problemas relacionados con la salud reproductiva” (p.94). Y que recomendó "considerar la posibilidad de revisar las leyes que prevén medidas punitivas contra las mujeres que han tenido abortos ilegales." (p. 106 k) En este contexto “erradicar la violencia contra las mujeres”, como pide la Agenda de Género, exige facilitar el acceso al aborto. Lo mismo pasa con la “asistencia a las víctimas de delitos sexuales”, uno de esos delitos es la violación y si la víctima queda embarazada su asistencia incluye el aborto. El segundo punto de la Agenda de Género apunta a las “Medidas para cumplir con las metas del milenio sobre reducción de mortalidad materna”. Cualquiera que haya escuchado alguna vez los reclamos abortistas sabe que la “reducción de la mortalidad materna” es el caballito de batalla para legalizar el aborto. En este punto de la Agenda los legisladores se comprometieron a diseñar “medidas para asegurar la plena vigencia de los DDSS y reproductivos de las mujeres, con especial consideración de las recomendaciones de los organismos encargados del monitoreo de los tratados internacionales de Derechos Humanos”. Los “derechos sexuales (DDSS) y reproductivos” no son otra cosa que anticoncepción, esterilización, homosexualidad y aborto. Citemos algunas de las recomendaciones de los Comités de seguimiento de los tratados internacionales de Derechos Humanos aludidos: El de la CEDAW (Convención sobre Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer), recomendó al gobierno argentino, en 1997, “revisar la legislación sobre el aborto”. El del Pacto de Derechos Civiles y Políticos, nos dijo en el 2000: “En cuanto a los derechos relacionados con la salud reproductiva, preocupa al Comité que la criminalización del aborto disuada a los médicos de aplicar este procedimiento sin mandato judicial incluso cuando la ley se lo permite” (léase Aborto no Punible) y más adelante, "Las mujeres deben poder recurrir a los métodos de planificación familiar y al procedimiento de esterilización y, en los casos en que se pueda practicar legalmente el aborto, se deben suprimir todos los obstáculos a su obtención. Se debe modificar la legislación nacional para autorizar el aborto en todos los casos de embarazo por violación”. Este es el modo de ir ampliando las causales absolutorias del Código Penal y convirtiendo –al mismo tiempo- los abortos sin condena penal en abortos legales. El objetivo final: la legalización irrestricta del aborto. El cuarto punto de la Agenda de Género se refiere a la “Ley antidiscriminatoria”. Y pide en concreto la “Revisión integral de la ley” y la “Ampliación de las categorías e incorporación de la no taxatividad de la enumeración” Lo que se persigue es incluir en la ley la no discriminación por orientación sexual y género, que es un viejo reclamo de la comunidad homosexual. Esta ampliación de la ley antidiscriminatoria obtuvo dos veces la media sanción (en diciembre de 2003 en Diputados y en noviembre de 2005 en el Senado); en ambas oportunidades terminó perdiendo estado parlamentario y ahora está nuevamente en estudio (Vid, entre otros, Notivida 193, 328 y 329). Esta modificación de la antidiscriminatoria le daría entidad jurídica a todos los reclamos homosexuales, incluido el “matrimonio homosexual”. El octavo punto de la Agenda de Género propone “Reformas al código penal “. Entre ellas la “Revisión del código penal en cuanto a la figura del reconocimiento de la imputabilidad disminuida en el estado puerperal de la madre”. Con esto se intenta reducir la pena por filicidio cuando el hijo tiene menos de un mes y medio. Para esto se ha usado como bandera el caso de Romina Tejerina, la jujeña que purga una condena de 14 años por asesinar de 17 puñaladas a su hijo recién nacido.
martes, 18 de marzo de 2008
lunes, 17 de marzo de 2008
Una de cada cuatro adolescentes en EEUU porta enfermedades de transmisión sexual
ATLANTA, 17 Mar. 08 (ACI).-El Centro de Control de Enfermedades y Prevención (CDCP, por sus siglas en inglés) publicó un reciente estudio que revela que 26 por ciento de las adolescentes –unas 3,2 millones– en este país sufren una de las cuatro principales enfermedades de transmisión sexual (ETS).Según informa el sitio pro-vida LifeSiteNews.com, el estudio realizado con 838 muchachas activas sexualmente demostró que un 18 por ciento contrajo el virus del papiloma humano; el 4 por ciento tiene clamidia; 2,5 por ciento sufre de trichomoniasis; mientras que el 2 por ciento tenía herpes genital.La mitad de las adolescentes que tenían tres o más compañeros sexuales tenían alguna de las enfermedades, mientras que la tasa disminuye en aquellas que tuvieron solo uno.En opinión de Valerie Huber, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Educación en la Abstinencia, "a los adolescentes se les enseña erradamente que el preservativo hace que las relaciones sean seguras. Cuando vemos que una de cada cuatro muchachas está infectada con alguna enfermedad de transmisión sexual, queda claro que la enseñanza basada en la anticoncepción que se aplica en el 75 por ciento de las escuelas de Estados Unidos le está fallando a la gente joven"."El estudio del CDC muestra que la salud sexual de los adolescentes debe cuidarse. El mensaje de evitar riesgos de la educación de la abstinencia debe ser una prioridad pública para responder a estos nuevos datos", añadió.
sábado, 15 de marzo de 2008
Avanza el proyecto de ley sobre aborto no punible - Notivida Nº 496, Por Mónica del Río
Lo aprobó la Comisión de Salud con modificaciones. Le toca ahora estudiarlo a Legislación Penal. Los legisladores oficialistas que el año pasado apoyaban irrestrictamente el proyecto de Juliana Marino, morigeraron este año sus alcances.
El martes pasado, la Comisión de Salud trató los proyectos sobre Aborto No punible. Se trabajó sobre el Exp. Nº 28-D-07 de la ex diputada Juliana Marino (FpV-PJ, Cap.Fed.) teniendo a la vista el 451-D-08 de la socialista Silvia Augsburger (PS, Sta.Fe), ingresado a la Cámara el día anterior.
El dictamen de la Comisión de Salud
Se legalizaría el aborto cuando la vida o la salud de la madre corra un riesgo que no pueda ser evitado por otro medio (art. 3º); en todos los casos de violación; “cuando el feto sea inviable”; y cuando la mujer estuviera realizando “un tratamiento médico específico incompatible con la continuidad de la gestación” (art. 5º).
La primera causal coincide con una de las excusas absolutorias del Código Penal (CP), las otras ni siquiera. De todos modos una cosa es una excusa absolutoria (condición excepcional en la que se exime de condena penal al que ha cometido el delito) y otra cosa es que transformen un delito en un derecho (un servicio provisto por todos los establecimientos asistenciales del Sistema de Salud Público, Privado y las Obras Sociales).
Si el caso encuadra en los descriptos y la mujer lo solicita, el aborto deberá practicarse en un plazo no mayor a 6 días.
Cuando la embarazada tenga menos de 14 años, o sea demente o idiota, el aborto deberá ser solicitado por sus representantes legales.
Los profesionales de la salud podrán hacer objeción de conciencia (habrá registros provinciales de objetores de conciencia), pero ningún establecimiento asistencial se podrá negar a practicar abortos.
Las entidades de medicina prepaga y obras sociales deberán cubrir todos los gastos derivados del aborto.
El debate en la Comisión
Juan Acuña Kunz (UCR, Sta. Cruz) Es partidario de la legalización irrestricta del aborto y tiene presentado un proyecto en ese sentido. “A Galileo lo condenó la Inquisición por la teoría heliocéntrica y tenía razón”. “Para mí se es persona cuando se forma el sistema nervioso central, a los tres meses”.
A pesar de manifestarse abortista reconoce que el proyecto sobre Abortos No Punibles de Marino amplía las causales absolutorias, afectando el CP. “Una cosa es salud y otra salud psíquica, en España el 97% de los abortos se amparan en la afectación de la salud psíquica”. “Habría que anular el art. 5º” (aborto en todos los casos de violación, fetos con malformaciones…).
Eduardo Galantini (FpV, Corrientes): “No pensemos en el CP este es un tema de derechos humanos”. “Hace poco celebramos el Día de la mujer pero ¿le dimos derechos a las mujeres? No le dimos el derecho a la vida a la mujer”.
Para Galantini un niño por nacer es un ser humano en potencia, lo expresó de este modo: “Un árbol es un árbol y una semilla es una semilla”. Ironizó finalmente: “espero que no nos perdonen 500 años tarde, como a Galileo”.
Leonardo Gorbacz (ARI, T.del Fuego), uno de los abortistas más hábiles para argumentar, manifestó: “Este es proyecto acotado, no despenaliza el aborto, reglamenta lo despenalizado”. “El año pasado mientras debatíamos este proyecto morían mujeres y a pesar de estar a favor me siento corresponsable”. “Hoy los casos de aborto se judicializan, la presión para que los abortos no se practiquen constituye instigación al delito”. “Con esto no se obliga a nadie a abortar”. “Tenemos una deuda desde el año pasado, espero que este proyecto avance y se convierta en ley”.
Marta Osorio (FpV, La Pampa): “Estoy de acuerdo con Gorbacz. Ya saben cual es mi fe, pero una cosa es mi fe y otra mi obligación como legisladora” (La pampeana se tiene mucha fe).
Graciela Gutiérrez (FpV, Sta. Cruz): “Soy antiabortista, pero acompaño el proyecto por la muerte de las mujeres”. “Creo que la vida comienza con la concepción”. “Lo veo más allá de mis convicciones religiosas”. “Separemos el proyecto de lo moral”. “No estamos tratando la despenalización del aborto sino la reglamentación de lo que dice el CP, si lo quisieran ampliar estaría en contra”. “El derecho a la vida tiene igual jerarquía que el derecho a la autodeterminación”.
Las objeciones de Gutiérrez:
- “Que se incorpore en el art. 1º -al mencionar los abortos no punibles- la expresión previstos en el artículo 86 Inc.1 y 2 del Código Penal” (se incorporó en el art. 1º del dictamen).
- “En caso de peligro para la vida o la salud de la mujer el Penal dice que no pueda ser evitado por otro medio, hay que incorporarlo también” (se incorporó en los art. 2º, 3º y 4º).
- “El CP habla de salud, sin precisar física, psíquica y social. Para poner ese concepto de salud habría que presentar un proyecto de ley que modifique el CP”. Hablemos sólo de salud” (se eliminó del art. 3º el concepto ampliado de salud).
- “El art. 5º incorpora nuevas figuras: Violación y feto inviable. Propongo eliminarlo” (no se eliminó).
- “La objeción de conciencia debe ser expresada ante las autoridades máximas de cada jurisdicción para que queden registros provinciales de objetores” (se lo incorporó en el art. 10º).
¿La Rosada cambió las instrucciones? Gutiérrez acompañó el año pasado el proyecto de Marino -que equivale en la práctica a la legalización irrestricta del aborto - y este año llevó la voz cantante introduciéndole modificaciones que lo restringen.
Antonio Morante (FpV, Chaco): “Soy tocoginecólogo, e hice primaria y secundaria con los salesianos”. “Con mi formación religiosa y profesional acompaño el proyecto”.
Ivana Bianchi (Frente Justicialista, San Luis): “El proyecto vulnera el CP y la Constitución Nacional. Este es el primer paso hacia la legalización del aborto. Creo que desde la concepción somos personas. Defendemos los derechos de la mujer ¿y los del niño? ¿la mujer tiene más derechos que el niño?. Voy a presentar una disidencia total”
Cecilia (Checha) Merchan (Encuentro Popular, Cba.): La militante feminista que coordinaba el programa “Juana Azurduy” dijo que el de Marino es un excelente proyecto. “Lo tenemos que aprobar como está, sin restricciones. Es mi primera participación en la Comisión y adelanto que siempre voy a estar de acuerdo con los derechos de las mujeres”.
Mario Santander (FpV, La Rioja): “Estoy en contra del aborto, pero lo voy a acompañar si se aprueban las modificaciones propuestas por Gutiérrez”
Hugo Acuña (MPN): “Con este proyecto perdemos de vista el derecho a la vida”. “El CP es un catálogo de delitos y es autosuficiente. No necesita una ley que lo explique”. "Los tratados internacionales incorporados a la Constitución defienden la vida, para aprobar este proyecto habría que llamar a una constituyente”. “Oigamos al pueblo, convoquemos a la organizaciones de la sociedad civil para que se expresen“. “Siento tristeza, la mayoría de los miembros de esta Comisión son médicos –profesionales del arte de curar- y violan el juramento hipocrático”.
Nancy González (FpV, Chubut): “No soy abortista pero acompaño el proyecto para hacer cumplir la ley”.
Mónica Torfe (P. Renovador, Salta): “No estoy a favor del aborto pero me parece bien que se reglamente. Quisiera que se incorporen las modificaciones propuestas por Gutiérrez”.
Agustín Portela (UCR, Corrientes): “Nosotros tenemos que solucionar los problemas de la población. Esta ley es opcional. Estoy de acuerdo con los agregados de Gutiérrez”.
Susana Canela (FpV, Salta): “Estoy de acuerdo con la propuesta de Gutiérrez. Estamos discutiendo sobre el CP, no tenemos por qué hablar de convicciones personales”.
Guillermo Pereyra (FpV, Mendoza): “Adscribo a la posición mayoritaria. Acompaño”
Paula Bertol (PRO, Cap. Fed.): “Soy defensora del género pero no estoy de acuerdo con el aborto, es cuestión de derechos humanos”. El artículo 5º excede el CP”. FIN
El martes pasado, la Comisión de Salud trató los proyectos sobre Aborto No punible. Se trabajó sobre el Exp. Nº 28-D-07 de la ex diputada Juliana Marino (FpV-PJ, Cap.Fed.) teniendo a la vista el 451-D-08 de la socialista Silvia Augsburger (PS, Sta.Fe), ingresado a la Cámara el día anterior.
El dictamen de la Comisión de Salud
Se legalizaría el aborto cuando la vida o la salud de la madre corra un riesgo que no pueda ser evitado por otro medio (art. 3º); en todos los casos de violación; “cuando el feto sea inviable”; y cuando la mujer estuviera realizando “un tratamiento médico específico incompatible con la continuidad de la gestación” (art. 5º).
La primera causal coincide con una de las excusas absolutorias del Código Penal (CP), las otras ni siquiera. De todos modos una cosa es una excusa absolutoria (condición excepcional en la que se exime de condena penal al que ha cometido el delito) y otra cosa es que transformen un delito en un derecho (un servicio provisto por todos los establecimientos asistenciales del Sistema de Salud Público, Privado y las Obras Sociales).
Si el caso encuadra en los descriptos y la mujer lo solicita, el aborto deberá practicarse en un plazo no mayor a 6 días.
Cuando la embarazada tenga menos de 14 años, o sea demente o idiota, el aborto deberá ser solicitado por sus representantes legales.
Los profesionales de la salud podrán hacer objeción de conciencia (habrá registros provinciales de objetores de conciencia), pero ningún establecimiento asistencial se podrá negar a practicar abortos.
Las entidades de medicina prepaga y obras sociales deberán cubrir todos los gastos derivados del aborto.
El debate en la Comisión
Juan Acuña Kunz (UCR, Sta. Cruz) Es partidario de la legalización irrestricta del aborto y tiene presentado un proyecto en ese sentido. “A Galileo lo condenó la Inquisición por la teoría heliocéntrica y tenía razón”. “Para mí se es persona cuando se forma el sistema nervioso central, a los tres meses”.
A pesar de manifestarse abortista reconoce que el proyecto sobre Abortos No Punibles de Marino amplía las causales absolutorias, afectando el CP. “Una cosa es salud y otra salud psíquica, en España el 97% de los abortos se amparan en la afectación de la salud psíquica”. “Habría que anular el art. 5º” (aborto en todos los casos de violación, fetos con malformaciones…).
Eduardo Galantini (FpV, Corrientes): “No pensemos en el CP este es un tema de derechos humanos”. “Hace poco celebramos el Día de la mujer pero ¿le dimos derechos a las mujeres? No le dimos el derecho a la vida a la mujer”.
Para Galantini un niño por nacer es un ser humano en potencia, lo expresó de este modo: “Un árbol es un árbol y una semilla es una semilla”. Ironizó finalmente: “espero que no nos perdonen 500 años tarde, como a Galileo”.
Leonardo Gorbacz (ARI, T.del Fuego), uno de los abortistas más hábiles para argumentar, manifestó: “Este es proyecto acotado, no despenaliza el aborto, reglamenta lo despenalizado”. “El año pasado mientras debatíamos este proyecto morían mujeres y a pesar de estar a favor me siento corresponsable”. “Hoy los casos de aborto se judicializan, la presión para que los abortos no se practiquen constituye instigación al delito”. “Con esto no se obliga a nadie a abortar”. “Tenemos una deuda desde el año pasado, espero que este proyecto avance y se convierta en ley”.
Marta Osorio (FpV, La Pampa): “Estoy de acuerdo con Gorbacz. Ya saben cual es mi fe, pero una cosa es mi fe y otra mi obligación como legisladora” (La pampeana se tiene mucha fe).
Graciela Gutiérrez (FpV, Sta. Cruz): “Soy antiabortista, pero acompaño el proyecto por la muerte de las mujeres”. “Creo que la vida comienza con la concepción”. “Lo veo más allá de mis convicciones religiosas”. “Separemos el proyecto de lo moral”. “No estamos tratando la despenalización del aborto sino la reglamentación de lo que dice el CP, si lo quisieran ampliar estaría en contra”. “El derecho a la vida tiene igual jerarquía que el derecho a la autodeterminación”.
Las objeciones de Gutiérrez:
- “Que se incorpore en el art. 1º -al mencionar los abortos no punibles- la expresión previstos en el artículo 86 Inc.1 y 2 del Código Penal” (se incorporó en el art. 1º del dictamen).
- “En caso de peligro para la vida o la salud de la mujer el Penal dice que no pueda ser evitado por otro medio, hay que incorporarlo también” (se incorporó en los art. 2º, 3º y 4º).
- “El CP habla de salud, sin precisar física, psíquica y social. Para poner ese concepto de salud habría que presentar un proyecto de ley que modifique el CP”. Hablemos sólo de salud” (se eliminó del art. 3º el concepto ampliado de salud).
- “El art. 5º incorpora nuevas figuras: Violación y feto inviable. Propongo eliminarlo” (no se eliminó).
- “La objeción de conciencia debe ser expresada ante las autoridades máximas de cada jurisdicción para que queden registros provinciales de objetores” (se lo incorporó en el art. 10º).
¿La Rosada cambió las instrucciones? Gutiérrez acompañó el año pasado el proyecto de Marino -que equivale en la práctica a la legalización irrestricta del aborto - y este año llevó la voz cantante introduciéndole modificaciones que lo restringen.
Antonio Morante (FpV, Chaco): “Soy tocoginecólogo, e hice primaria y secundaria con los salesianos”. “Con mi formación religiosa y profesional acompaño el proyecto”.
Ivana Bianchi (Frente Justicialista, San Luis): “El proyecto vulnera el CP y la Constitución Nacional. Este es el primer paso hacia la legalización del aborto. Creo que desde la concepción somos personas. Defendemos los derechos de la mujer ¿y los del niño? ¿la mujer tiene más derechos que el niño?. Voy a presentar una disidencia total”
Cecilia (Checha) Merchan (Encuentro Popular, Cba.): La militante feminista que coordinaba el programa “Juana Azurduy” dijo que el de Marino es un excelente proyecto. “Lo tenemos que aprobar como está, sin restricciones. Es mi primera participación en la Comisión y adelanto que siempre voy a estar de acuerdo con los derechos de las mujeres”.
Mario Santander (FpV, La Rioja): “Estoy en contra del aborto, pero lo voy a acompañar si se aprueban las modificaciones propuestas por Gutiérrez”
Hugo Acuña (MPN): “Con este proyecto perdemos de vista el derecho a la vida”. “El CP es un catálogo de delitos y es autosuficiente. No necesita una ley que lo explique”. "Los tratados internacionales incorporados a la Constitución defienden la vida, para aprobar este proyecto habría que llamar a una constituyente”. “Oigamos al pueblo, convoquemos a la organizaciones de la sociedad civil para que se expresen“. “Siento tristeza, la mayoría de los miembros de esta Comisión son médicos –profesionales del arte de curar- y violan el juramento hipocrático”.
Nancy González (FpV, Chubut): “No soy abortista pero acompaño el proyecto para hacer cumplir la ley”.
Mónica Torfe (P. Renovador, Salta): “No estoy a favor del aborto pero me parece bien que se reglamente. Quisiera que se incorporen las modificaciones propuestas por Gutiérrez”.
Agustín Portela (UCR, Corrientes): “Nosotros tenemos que solucionar los problemas de la población. Esta ley es opcional. Estoy de acuerdo con los agregados de Gutiérrez”.
Susana Canela (FpV, Salta): “Estoy de acuerdo con la propuesta de Gutiérrez. Estamos discutiendo sobre el CP, no tenemos por qué hablar de convicciones personales”.
Guillermo Pereyra (FpV, Mendoza): “Adscribo a la posición mayoritaria. Acompaño”
Paula Bertol (PRO, Cap. Fed.): “Soy defensora del género pero no estoy de acuerdo con el aborto, es cuestión de derechos humanos”. El artículo 5º excede el CP”. FIN
viernes, 14 de marzo de 2008
"Realizaba abortos a niñas de 13 años", confiesa magnate abortista
MADRID, 14 Mar. 08 (ACI).-Carlos Morín, dueño de las clínicas abortistas intervenidas en Barcelona por practicar abortos ilegales hasta el octavo mes de gestación, admitió haber "realizado abortos a niñas de 13 años", y atendido en sus centros a "una gran población de menores".En declaraciones a la jueza instructora del caso, Elisabet Castelló, el magnate abortista reconoció las prácticas de abortos a embarazadas de siete meses y medio, 29 semanas, en sus clínicas "el último mes" previo a su comparecencia, pero en los informes sobre escuchas telefónicas de médicos colaboradores de Morín figuran casos de abortos a mujeres embarazadas de "más de 30 semanas y hasta 33 semanas".En su declaración, que forma parte del voluminoso sumario del caso de más de 4 mil páginas, Morín señaló que el 97% de los casos de aborto se practicaron por el supuesto de grave perjuicio físico o psíquico para la madre, que la ley del aborto permite más allá de la semana 22 de la gestación. El 2% de los abortos de estos centros se acogían al supuesto de malformación del feto y un 1% a casos de violación.Respecto al método utilizado para deshacerse de los fetos tras el aborto, la investigación revela que las clínicas no utilizaban los sistemas reglamentarios a los que obliga la ley para desprenderse de los restos humanos y fetos, sino que los tiraban en los contenedores de residuos sanitarios como si se tratara de material sanitario y biológico.Asimismo, la investigación indica que la empresa que realizaba el transporte de los restos de los niños abortados no estaba autorizada para la destrucción de restos humanos y fetos, como admitió el médico abortista.También se supo que para realizar los abortos, los ginecólogos de las clínicas del grupo TCB-Ginemedex, utilizaban el método de la aspiración para los casos de menos de 12 semanas de embarazo, mientras que para los casos más avanzados utilizaban el método dilatación y morcelación. Además a partir de las 20 semanas de gestación estaba prevista la punción de dioxina en el corazón del bebé para parar el corazón y evitar el sufrimiento fetal.
Los médicos católicos preparan un documento sobre los métodos anticonceptivos
Revela el presidente de la FIAMC, el doctor José María Simón Castellví
BARCELONA, jueves, 13 marzo 2008 (ZENIT.org).- La Federación Internacional de Médicos Católicos (FIAMC) está preparando un documento a nivel mundial sobre el uso de métodos anticonceptivos que se hará público antes del verano, probablemente en Roma, con motivo del cuadragésimo aniversario de la encíclica «Humanae Vitae» de Pablo VI.
El actual presidente de FIAMC, el doctor español José María Simón Castellví, ha explicado a Zenit que «el documento está dirigido a los médicos, católicos o no, que comparten los principios éticos y antropológicos de la cultura de la vida».
«Somos conscientes, como profesionales, de la dificultad de promover esta doctrina, y después de cuarenta años aceptamos el reto», reconoce.
«El tema del documento es la anticoncepción y la regulación de la natalidad, porque no olvidemos que los medios aceptados por la Iglesia, llamados "naturales" porque respetan los ciclos naturales de la mujer, no sólo sirven para espaciar los nacimientos sino también para buscarlos».
«La encíclica, por tanto, no debe ser vista desde el punto de vista exclusivamente negativo, como rechazo de la anticoncepción», aclara.
El doctor aclara que existen tres tipos de píldora: la Ru-486, la del día después y la anticonceptiva.
«Sobre la primera el juicio está claro, se trata de un combinado producido para provocar una muerte, y ni siquiera merece el nombre de medicamento. La píldora del día después es un fármaco que, en el 70% de las veces en que actúa, lo hace para eliminar un óvulo humano fecundado, y por tanto es también abortiva. La píldora anticonceptiva tiene otra valoración porque no produce la muerte del embrión. La valoración no es positiva, pero no tiene la misma gravedad moral que las anteriores», aclara.
«Como médico debo decir que ninguno de los tres tipos de píldora es inocuo para el organismo femenino, al contrario. La Ru-486 puede llegar a producir la muerte; la píldora del día después tiene también muchos efectos secundarios», informa.
Respecto a la píldora anticonceptiva, indica, «lo que produce es una alteración hormonal para evitar la ovulación, y esto a largo plazo puede estar asociado a fenómenos de trombosis, hipertensión o depresiones».
«De todas formas el juicio moral negativo no se remite a los efectos secundarios, porque si el día de mañana se diseñara una píldora que no los tuviera, el juicio seguiría siendo negativo».
«En el documento que estamos preparando, y que estamos haciendo con mucho cariño --concluye--, afronta muchas de estas cuestiones, porque entendemos que la responsabilidad no recae sólo sobre nuestros pastores: sin la opinión cualificada de los médicos católicos, la cuestión de la defensa de la vida quedaría un poco coja».
Por Inmaculada Álvarez
BARCELONA, jueves, 13 marzo 2008 (ZENIT.org).- La Federación Internacional de Médicos Católicos (FIAMC) está preparando un documento a nivel mundial sobre el uso de métodos anticonceptivos que se hará público antes del verano, probablemente en Roma, con motivo del cuadragésimo aniversario de la encíclica «Humanae Vitae» de Pablo VI.
El actual presidente de FIAMC, el doctor español José María Simón Castellví, ha explicado a Zenit que «el documento está dirigido a los médicos, católicos o no, que comparten los principios éticos y antropológicos de la cultura de la vida».
«Somos conscientes, como profesionales, de la dificultad de promover esta doctrina, y después de cuarenta años aceptamos el reto», reconoce.
«El tema del documento es la anticoncepción y la regulación de la natalidad, porque no olvidemos que los medios aceptados por la Iglesia, llamados "naturales" porque respetan los ciclos naturales de la mujer, no sólo sirven para espaciar los nacimientos sino también para buscarlos».
«La encíclica, por tanto, no debe ser vista desde el punto de vista exclusivamente negativo, como rechazo de la anticoncepción», aclara.
El doctor aclara que existen tres tipos de píldora: la Ru-486, la del día después y la anticonceptiva.
«Sobre la primera el juicio está claro, se trata de un combinado producido para provocar una muerte, y ni siquiera merece el nombre de medicamento. La píldora del día después es un fármaco que, en el 70% de las veces en que actúa, lo hace para eliminar un óvulo humano fecundado, y por tanto es también abortiva. La píldora anticonceptiva tiene otra valoración porque no produce la muerte del embrión. La valoración no es positiva, pero no tiene la misma gravedad moral que las anteriores», aclara.
«Como médico debo decir que ninguno de los tres tipos de píldora es inocuo para el organismo femenino, al contrario. La Ru-486 puede llegar a producir la muerte; la píldora del día después tiene también muchos efectos secundarios», informa.
Respecto a la píldora anticonceptiva, indica, «lo que produce es una alteración hormonal para evitar la ovulación, y esto a largo plazo puede estar asociado a fenómenos de trombosis, hipertensión o depresiones».
«De todas formas el juicio moral negativo no se remite a los efectos secundarios, porque si el día de mañana se diseñara una píldora que no los tuviera, el juicio seguiría siendo negativo».
«En el documento que estamos preparando, y que estamos haciendo con mucho cariño --concluye--, afronta muchas de estas cuestiones, porque entendemos que la responsabilidad no recae sólo sobre nuestros pastores: sin la opinión cualificada de los médicos católicos, la cuestión de la defensa de la vida quedaría un poco coja».
Por Inmaculada Álvarez
jueves, 13 de marzo de 2008
Guía técnica para practicar abortos - Notivida Nº 495
Cámara de Diputados de la Nación
GUÍA TÉCNICA PARA LA ATENCIÓN INTEGRAL DE LOS ABORTOS NO PUNIBLES
El Gobierno no quiere ruido pero tampoco la saca de circulación.
El martes pasado la Comisión de Salud de la cámara baja pospuso el debate sobre la Guía para practicar abortos del Ministerio de Salud de la Nación, a pedido de varios diputados que no habían tenido acceso a la misma.
Recordemos que la Guía es un minucioso instructivo para practicar abortos, destinado a los profesionales de la salud (Vid Notivida Nº 490).
El proyecto que intenta declararla de interés para la Cámara de Diputados de la Nación (exp. Nº 5765-D-07) -con tratamiento previsto en el temario de la última reunión de la Comisión de Salud- fue presentado el 26 de diciembre por las diputadas Silvia Augsburger (PS, Sta.Fe), Vilma Baragiola (UCR, BsAs), Marcela Rodríguez (Coalición Cívica, BsAs), Juliana Di Tullio (FpV, BsAs), Mónica Fein (PS, Sta.Fe), Delia Bisutti (ARI, Cap.Fed.), Elisa Carca (Coalición Cívica, BsAs) y Claudia Benas (ARI, Sta.Fe).
En sentido contrario los diputados Hugo Acuña (MPN) y Cynthia Hotton (PRO, Cap.Fed.) presentaron un proyecto de resolución (exp. Nº 466-D-08) en el que expresan “su preocupación por la elaboración y distribución de la Guía”.
Varios legisladores manifestaron desconocer la Guía, entre ellos la vicepresidenta 1º de la Comisión Graciela Gutiérrez (FpV, Sta. Cruz); Mario Santander (FpV, La Rioja) y Susana Canela (FpV, Salta).
El presidente de la Comisión, Sylvestre Begnis (FpV, Sta.Fe), dijo haberle pedido copias de la Guía al Ministerio de Salud, pero “no tenían”.
La macrista Paula Bertol aseveró que para debatir el proyecto era “imprescindible leer la Guía”.
El neuquino Hugo Acuña afirmó sin vacilar que “la Guía atenta contra el primero y más importante de los derechos humanos: el derecho a la vida”. “Los aquí presentes deberíamos agradecer a nuestras madres que no nos hayan abortado”.
“Hay que analizar la Guía a la luz del plexo normativo vigente”. “El art. 86 del Código Penal quedó derogado en el 94 cuando se incorporaron los tratados internacionales”. “La Comisión de Legislación Penal de esta Cámara rechazó el año pasado el proyecto sobre Aborto No Punible (que perdió estado parlamentario y volvió a ser presentado) porque afectaba el Código Penal, violaba el art. 4º del Pacto de San José de Costa Rica, la ley 23.849, el art. 70 del Código Civil, el art. 13 de la Convención de los Derechos del Niño… y no obstante el Ministerio de Salud de la Nación sacó esta Guía Técnica que hace lo mismo que ese proyecto”, denunció el legislador.
Leonardo Gorbacz (ARI, T. del Fuego) le replicó que la Comisión de Salud sí le había dado dictamen favorable al mencionado proyecto aunque después no fue sancionado.
Ante la situación descripta Sylvestre Begnis propuso demorar el debate hasta tanto todos los legisladores conocieran la Guía.
Es curioso que el oficialismo no pueda encontrar una Guía oficial publicada en páginas oficiales.
Aunque la cámara baja no declare de interés la Guía, la preocupación subsiste. Si el anterior ministro de salud aseguró en diciembre que se comenzaba a distribuir (Página 12, 5/12/2007), es necesario que la ministra Ocaña le quite formalmente la vigencia. De otro modo alguien podría imputarle a algún médico, el día de mañana, no haber cumplido con la Guía. FIN
GUÍA TÉCNICA PARA LA ATENCIÓN INTEGRAL DE LOS ABORTOS NO PUNIBLES
El Gobierno no quiere ruido pero tampoco la saca de circulación.
El martes pasado la Comisión de Salud de la cámara baja pospuso el debate sobre la Guía para practicar abortos del Ministerio de Salud de la Nación, a pedido de varios diputados que no habían tenido acceso a la misma.
Recordemos que la Guía es un minucioso instructivo para practicar abortos, destinado a los profesionales de la salud (Vid Notivida Nº 490).
El proyecto que intenta declararla de interés para la Cámara de Diputados de la Nación (exp. Nº 5765-D-07) -con tratamiento previsto en el temario de la última reunión de la Comisión de Salud- fue presentado el 26 de diciembre por las diputadas Silvia Augsburger (PS, Sta.Fe), Vilma Baragiola (UCR, BsAs), Marcela Rodríguez (Coalición Cívica, BsAs), Juliana Di Tullio (FpV, BsAs), Mónica Fein (PS, Sta.Fe), Delia Bisutti (ARI, Cap.Fed.), Elisa Carca (Coalición Cívica, BsAs) y Claudia Benas (ARI, Sta.Fe).
En sentido contrario los diputados Hugo Acuña (MPN) y Cynthia Hotton (PRO, Cap.Fed.) presentaron un proyecto de resolución (exp. Nº 466-D-08) en el que expresan “su preocupación por la elaboración y distribución de la Guía”.
Varios legisladores manifestaron desconocer la Guía, entre ellos la vicepresidenta 1º de la Comisión Graciela Gutiérrez (FpV, Sta. Cruz); Mario Santander (FpV, La Rioja) y Susana Canela (FpV, Salta).
El presidente de la Comisión, Sylvestre Begnis (FpV, Sta.Fe), dijo haberle pedido copias de la Guía al Ministerio de Salud, pero “no tenían”.
La macrista Paula Bertol aseveró que para debatir el proyecto era “imprescindible leer la Guía”.
El neuquino Hugo Acuña afirmó sin vacilar que “la Guía atenta contra el primero y más importante de los derechos humanos: el derecho a la vida”. “Los aquí presentes deberíamos agradecer a nuestras madres que no nos hayan abortado”.
“Hay que analizar la Guía a la luz del plexo normativo vigente”. “El art. 86 del Código Penal quedó derogado en el 94 cuando se incorporaron los tratados internacionales”. “La Comisión de Legislación Penal de esta Cámara rechazó el año pasado el proyecto sobre Aborto No Punible (que perdió estado parlamentario y volvió a ser presentado) porque afectaba el Código Penal, violaba el art. 4º del Pacto de San José de Costa Rica, la ley 23.849, el art. 70 del Código Civil, el art. 13 de la Convención de los Derechos del Niño… y no obstante el Ministerio de Salud de la Nación sacó esta Guía Técnica que hace lo mismo que ese proyecto”, denunció el legislador.
Leonardo Gorbacz (ARI, T. del Fuego) le replicó que la Comisión de Salud sí le había dado dictamen favorable al mencionado proyecto aunque después no fue sancionado.
Ante la situación descripta Sylvestre Begnis propuso demorar el debate hasta tanto todos los legisladores conocieran la Guía.
Es curioso que el oficialismo no pueda encontrar una Guía oficial publicada en páginas oficiales.
Aunque la cámara baja no declare de interés la Guía, la preocupación subsiste. Si el anterior ministro de salud aseguró en diciembre que se comenzaba a distribuir (Página 12, 5/12/2007), es necesario que la ministra Ocaña le quite formalmente la vigencia. De otro modo alguien podría imputarle a algún médico, el día de mañana, no haber cumplido con la Guía. FIN
China e India se replantean sus políticas demográficas - Aceprensa (nota completa haga click aquí)
China estudia cambiar la política del hijo único y la India ayudará a las familias que tengan niñas
El régimen chino se plantea suavizar la política china del hijo único, según ha anunciado la viceministra de la Comisión Nacional de Planificación Familiar y de la Población, Zhao Baige. Zhao aseguró que el asunto “preocupa” y reconoció que el gobierno estudia posibles cambios de estrategia. No obstante, aseguró que se evitará a toda costa “cambios repentinos que puedan provocar un repunte de la natalidad”.
Las demandas de cambios provienen tanto del interior del Partido Comunista (especialmente en las provincias y en las ciudades más ricas) como de la Comisión Nacional. China empieza a sufrir un problema de envejecimiento de la población y una notable disparidad de sexos. Con una tasa de fecundidad de 1,6 hijos por mujer, la población de edad avanzada es cada vez mayor, y los trabajadores jóvenes que han de sostenerla son relativamente menos. El desequilibrio en nacimientos entre niños y niñas es de 118 a 100, cuando la proporción natural es 103-104 por 100. De seguir la tendencia actual, en 15 años puede haber 30 millones de hombres más que de mujeres en edad de formar una familia.
En China, la mayoría de las parejas que habitan en las ciudades solo pueden tener por ley un hijo, mientras que en las zonas rurales se les permite tener dos si el primero es niña. Las minorías étnicas pueden tener dos o más. Algunas grandes ciudades, como Shanghai, han intentado introducir pequeños cambios en los últimos años para permitir más nacimientos. A escala nacional, continúan las políticas restrictivas que, desde 1980, incluían la imposición de esterilizaciones o abortos incluso hasta el octavo mes de embarazo. Recientemente el gobierno ha amenazado con subir las multas a las familias acomodadas que pueden y prefieren pagarlas para tener más niños.
Según la misma viceministra, el 60% de los chinos menores de 30 años quieren tener dos hijos, mientras que un número “muy pequeño” de ellos quieren tener una familia más numerosa. De esta manera, la funcionaria del gobierno se mostró dispuesta a “levantar progresivamente los límites”.
El régimen chino se plantea suavizar la política china del hijo único, según ha anunciado la viceministra de la Comisión Nacional de Planificación Familiar y de la Población, Zhao Baige. Zhao aseguró que el asunto “preocupa” y reconoció que el gobierno estudia posibles cambios de estrategia. No obstante, aseguró que se evitará a toda costa “cambios repentinos que puedan provocar un repunte de la natalidad”.
Las demandas de cambios provienen tanto del interior del Partido Comunista (especialmente en las provincias y en las ciudades más ricas) como de la Comisión Nacional. China empieza a sufrir un problema de envejecimiento de la población y una notable disparidad de sexos. Con una tasa de fecundidad de 1,6 hijos por mujer, la población de edad avanzada es cada vez mayor, y los trabajadores jóvenes que han de sostenerla son relativamente menos. El desequilibrio en nacimientos entre niños y niñas es de 118 a 100, cuando la proporción natural es 103-104 por 100. De seguir la tendencia actual, en 15 años puede haber 30 millones de hombres más que de mujeres en edad de formar una familia.
En China, la mayoría de las parejas que habitan en las ciudades solo pueden tener por ley un hijo, mientras que en las zonas rurales se les permite tener dos si el primero es niña. Las minorías étnicas pueden tener dos o más. Algunas grandes ciudades, como Shanghai, han intentado introducir pequeños cambios en los últimos años para permitir más nacimientos. A escala nacional, continúan las políticas restrictivas que, desde 1980, incluían la imposición de esterilizaciones o abortos incluso hasta el octavo mes de embarazo. Recientemente el gobierno ha amenazado con subir las multas a las familias acomodadas que pueden y prefieren pagarlas para tener más niños.
Según la misma viceministra, el 60% de los chinos menores de 30 años quieren tener dos hijos, mientras que un número “muy pequeño” de ellos quieren tener una familia más numerosa. De esta manera, la funcionaria del gobierno se mostró dispuesta a “levantar progresivamente los límites”.
Presión del gobierno por legalizar el "matrimonio" homosexual y el aborto - Notivida Nº 494
A través del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación) organismo gubernamental que depende del Ministerio de Justicia de la Nación, el actual Gobierno intenta legalizar el aborto y darle estatus jurídico de “matrimonio” a las uniones homosexuales.
En consideración a las recomendaciones del Plan Nacional contra la Discriminación” aprobado por el presidente Néstor Kirchner mediante el Decreto 1086/2005; la presidenta del INADI, María José Lubertino, envió hoy una carta los diputados nacionales en la que sugiere incluir en la agenda parlamentaria del año en curso temas como: “Matrimonio entre personas del mismo sexo”, “Legalización de la interrupción voluntaria del embarazo”, “Reglamentación de abortos no punibles”, “Violencia de género”, “Ley de Identidad de género”, etc
La carta fue anticipada por correo electrónico por María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT); y Asesora en Discriminación y Coordinadora de Enlace Parlamentario del INADI.
A continuación el texto completo de la misiva:
Ciudad de Buenos Aires, 10 de Marzo de 2008
Estimadas/os Señoras/es Diputadas/ Diputados:
En mi carácter de Presidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) y en consideración a las recomendaciones del Plan Nacional contra la discriminación cuya implementación es parte de nuestra responsabilidad, saludo a los/as integrantes de la Honorable Cámara de Diputados/as del Poder Legislativo Nacional y me dirijo a ustedes con motivo de hacerles llegar algunas sugerencias de este Instituto.
Respecto de la discriminación por género/sexo, en la opinión del INADI, sería muy importante que se consideren los siguientes temas y proyectos en la agenda parlamentaria del año en curso, de la Honorable Cámara de Diputados:
1. Trata y Tráfico de personas.
2. Violencia de género.
3. Acoso Sexual.
4. Reglamentación de abortos no punibles.
5. Licencias por paternidad y maternidad.
6. Paridad entre mujeres y varones en la Administración Pública.
7. Paridad entre mujeres y varones en el Consejo de la Magistratura.
8. Paridad entre mujeres y varones en la Ley de Ministerios.
9. Obesidad.
10. Ley de Identidad de género.
11. Matrimonio entre personas del mismo sexo.
12. Legalización y ampliación de los casos de la interrupción voluntaria del embarazo.
13. Paridad entre mujeres y varones en los niveles de decisión en las empresas.
Aprovecho para poner al equipo de asesores/as en discriminación del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo a su entera disposición para las consultas o comentarios que pudieren corresponder respecto de los temas relacionados a este Instituto.
Saludo a usted muy atentamente,
Dra. María José Lubertino
Presidenta
Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo
En consideración a las recomendaciones del Plan Nacional contra la Discriminación” aprobado por el presidente Néstor Kirchner mediante el Decreto 1086/2005; la presidenta del INADI, María José Lubertino, envió hoy una carta los diputados nacionales en la que sugiere incluir en la agenda parlamentaria del año en curso temas como: “Matrimonio entre personas del mismo sexo”, “Legalización de la interrupción voluntaria del embarazo”, “Reglamentación de abortos no punibles”, “Violencia de género”, “Ley de Identidad de género”, etc
La carta fue anticipada por correo electrónico por María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT); y Asesora en Discriminación y Coordinadora de Enlace Parlamentario del INADI.
A continuación el texto completo de la misiva:
Ciudad de Buenos Aires, 10 de Marzo de 2008
Estimadas/os Señoras/es Diputadas/ Diputados:
En mi carácter de Presidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) y en consideración a las recomendaciones del Plan Nacional contra la discriminación cuya implementación es parte de nuestra responsabilidad, saludo a los/as integrantes de la Honorable Cámara de Diputados/as del Poder Legislativo Nacional y me dirijo a ustedes con motivo de hacerles llegar algunas sugerencias de este Instituto.
Respecto de la discriminación por género/sexo, en la opinión del INADI, sería muy importante que se consideren los siguientes temas y proyectos en la agenda parlamentaria del año en curso, de la Honorable Cámara de Diputados:
1. Trata y Tráfico de personas.
2. Violencia de género.
3. Acoso Sexual.
4. Reglamentación de abortos no punibles.
5. Licencias por paternidad y maternidad.
6. Paridad entre mujeres y varones en la Administración Pública.
7. Paridad entre mujeres y varones en el Consejo de la Magistratura.
8. Paridad entre mujeres y varones en la Ley de Ministerios.
9. Obesidad.
10. Ley de Identidad de género.
11. Matrimonio entre personas del mismo sexo.
12. Legalización y ampliación de los casos de la interrupción voluntaria del embarazo.
13. Paridad entre mujeres y varones en los niveles de decisión en las empresas.
Aprovecho para poner al equipo de asesores/as en discriminación del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo a su entera disposición para las consultas o comentarios que pudieren corresponder respecto de los temas relacionados a este Instituto.
Saludo a usted muy atentamente,
Dra. María José Lubertino
Presidenta
Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo
martes, 11 de marzo de 2008
Petición de una moratoria sobre el aborto.
Giulíano Ferrara, director de IlFolglio, ha planteado una Moratoria sobre el aborto, que ha tenido un notable eco internacional. Trascribimos el texto del escrito dirigido al Secretario de las Naciones Unidas con tal fín. A Vuestra Excelencia Sr. Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas. A Vuestras Excelencias Presidentes de Gobierno y Jefes de Estado de las Naciones Unidas. En estos últimos sesenta años se han tomado muchas medidas y no se han escatimado esfuerzos para crear y sostener los instrumentos jurídicos en materia de protección de los ideales contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 en París.En las últimas tres décadas se llevaron a cabo más de mil millones de abortos, termino medio unos cincuenta millones de abortos por año. Del último informe de United Nations Population Fund (Fondo de Población de las Naciones Unidas) se desprende que en China el aborto, fomentado o coactivo, es un riesgo que corren decenas de millones de niños que están por nacer en aras de una planificación familiar y demográfica gubernamental. En la India, en veinte años, por selección sexista se le quitó la vida a millones de niñas antes de nacer. En Asia el equilibrio demográfico peligra debido al infanticidio masivo. En Corea del Norte con el aborto selectivo se intenta eliminar radicalmente toda forma de discapacidad. En Occidente, el aborto también se ha vuelto en el instrumento de una nueva eugenesia que viola los derechos del feto y la igualdad entre los hombres. El diagnóstico prenatal ya no cumple su función de preparación para acoger y cuidar al bebé sino que es más bien un criterio para mejorar la raza, destruyendo de esta forma los ideales universales en los que se basa la Declaración Universal de 1948.
Sometemos a Vuestra consideración una petición de moratoria de las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento, violando el derecho a nacer y a la maternidad. El artículo 3 de la Declaración Universal contempla que "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de supersona. "Hacemos un llamamiento a los representantes de los gobiernos nacionales para que expresen su opinión a favor de un emendamiento significativo del texto de la Declaración: después de la primera coma, insertar "desde la concepción hasta la muerte natural". La Declaración universal, de hecho, se refiere a los derechos humanos "iguales e inalienables" y proclama solemnemente que los seres humanos tienen la "dignidad intrínseca de todos los miembros de la familia humana" (Preámbulo). La ciencia, con algunos de sus descubrimientos más significativos en el ámbito genético posteriores a la Declaración, documenta de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión, un patrimonio único e irrepetible, a partir de su primera etapa de desarrollo. La Comisión británica Warnock, establece, en 1984, que a partir del décimo cuarto día de la concepción el embrión es un ser humano con derecho a no ser manipulado experimentalmente. Los gobiernos deben preservar y proteger estos derechos naturales que abarcan también el derecho a un "patrimonio genético que no esté manipulado". La Declaración de 1948 fue la respuesta del mundo libre y del derecho internacional a los crímenes contra la humanidad procesados tres años antes en Nuremberg. Como reacción a las prácticas eugenésicas de los médicos nazis, en 1948, la Worid Medical Association adoptó la Declaración de Ginebra en la que se afirma: "Respetaré la vida humana desde su comienzo". El artículo 6 del International Covenanf on Civil and Political Rights (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) aprobado por las Naciones Unidas en 1966, establece que "El derecho a la vida es inherente a la persona humana".
El aborto selectivo y la manipulación selectiva in vitro son la forma principal de discriminación entre los seres humanos por razones eugenésicas, raciales o sexuales. Es la misma persona humana que las Naciones Unidas amparan en el artículo 6 de su carta de los derechos. A los sesenta años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es necesario renovar nuestra fuente principal de inspiración humanitaria enmendando el artículo 3. Hacemos un llamamiento a los gobiernos para que respeten escrupulosamente los derechos humanos y, el primero de estos derechos es el derecho inviolable a la vida.Con toda consideración,
Rene Girará, antropólogo, miembro de la Academia Francesa
Lord David Aitón, miembro de la Cámara de los Lores
Roger Scruton, filósofo inglés en el Bircbeck College
John Haldane, profesor de filosofía en la St. Andrews University
George Weigel, teólogo y biógrafo de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger
Robert Spaemann, profesor emérito de Filosofía en la Universidad de Munich
Sor Nirmala Joshí, Superiora de las Misioneras de Madre Teresa de Calcuta
Paolo Carozza, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
Josephine Quintavalle, directora del Commenf on Reproductivo Ethics
Paola Bonzi, Centro de ayuda a la vida en la clínica Mangiagalli de Milán
Fierre Mertens, presidente de la Federación internacional de la Espina Bífida
Jean-Marie Le Mené, presidente de la Fundación Jéróme Lejeune
Alan Craig, presidente de la Christian Peoples Alliance inglés
Richard John Neuhaus, teólogo y director de Firsf Things
Carlo Casini, presidente del Movimiento por la Vida italiano
Lucetta Scaraffia, docente de historia en la Universidad La Sapienza de Roma
Bobby Schindier, hermano de Terri Schiavo
Nota: Firmas de adhesión y desde luego también los comentarios, experiencias, testimonios personales, etc., pueden ser enviadas a moratoria@ilfoglio.it.
Sometemos a Vuestra consideración una petición de moratoria de las políticas públicas que fomentan formas de sumisión injustificada y selectiva del ser humano durante su desarrollo en el vientre de la madre mediante el ejercicio arbitrario de un poder de aniquilamiento, violando el derecho a nacer y a la maternidad. El artículo 3 de la Declaración Universal contempla que "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de supersona. "Hacemos un llamamiento a los representantes de los gobiernos nacionales para que expresen su opinión a favor de un emendamiento significativo del texto de la Declaración: después de la primera coma, insertar "desde la concepción hasta la muerte natural". La Declaración universal, de hecho, se refiere a los derechos humanos "iguales e inalienables" y proclama solemnemente que los seres humanos tienen la "dignidad intrínseca de todos los miembros de la familia humana" (Preámbulo). La ciencia, con algunos de sus descubrimientos más significativos en el ámbito genético posteriores a la Declaración, documenta de forma irrefutable la existencia de un patrimonio genético humano en el embrión, un patrimonio único e irrepetible, a partir de su primera etapa de desarrollo. La Comisión británica Warnock, establece, en 1984, que a partir del décimo cuarto día de la concepción el embrión es un ser humano con derecho a no ser manipulado experimentalmente. Los gobiernos deben preservar y proteger estos derechos naturales que abarcan también el derecho a un "patrimonio genético que no esté manipulado". La Declaración de 1948 fue la respuesta del mundo libre y del derecho internacional a los crímenes contra la humanidad procesados tres años antes en Nuremberg. Como reacción a las prácticas eugenésicas de los médicos nazis, en 1948, la Worid Medical Association adoptó la Declaración de Ginebra en la que se afirma: "Respetaré la vida humana desde su comienzo". El artículo 6 del International Covenanf on Civil and Political Rights (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) aprobado por las Naciones Unidas en 1966, establece que "El derecho a la vida es inherente a la persona humana".
El aborto selectivo y la manipulación selectiva in vitro son la forma principal de discriminación entre los seres humanos por razones eugenésicas, raciales o sexuales. Es la misma persona humana que las Naciones Unidas amparan en el artículo 6 de su carta de los derechos. A los sesenta años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es necesario renovar nuestra fuente principal de inspiración humanitaria enmendando el artículo 3. Hacemos un llamamiento a los gobiernos para que respeten escrupulosamente los derechos humanos y, el primero de estos derechos es el derecho inviolable a la vida.Con toda consideración,
Rene Girará, antropólogo, miembro de la Academia Francesa
Lord David Aitón, miembro de la Cámara de los Lores
Roger Scruton, filósofo inglés en el Bircbeck College
John Haldane, profesor de filosofía en la St. Andrews University
George Weigel, teólogo y biógrafo de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger
Robert Spaemann, profesor emérito de Filosofía en la Universidad de Munich
Sor Nirmala Joshí, Superiora de las Misioneras de Madre Teresa de Calcuta
Paolo Carozza, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
Josephine Quintavalle, directora del Commenf on Reproductivo Ethics
Paola Bonzi, Centro de ayuda a la vida en la clínica Mangiagalli de Milán
Fierre Mertens, presidente de la Federación internacional de la Espina Bífida
Jean-Marie Le Mené, presidente de la Fundación Jéróme Lejeune
Alan Craig, presidente de la Christian Peoples Alliance inglés
Richard John Neuhaus, teólogo y director de Firsf Things
Carlo Casini, presidente del Movimiento por la Vida italiano
Lucetta Scaraffia, docente de historia en la Universidad La Sapienza de Roma
Bobby Schindier, hermano de Terri Schiavo
Nota: Firmas de adhesión y desde luego también los comentarios, experiencias, testimonios personales, etc., pueden ser enviadas a moratoria@ilfoglio.it.
lunes, 10 de marzo de 2008
Niña que sería sometida a eutanasia se recupera y testificará contra agresores
BOSTON, 09 Mar. 08 (ACI).-En septiembre del año 2005, Haleigh Poutre fue hospitalizada en estado de coma debido a las severas golpizas que recibió por parte de sus padres adoptivos. Los médicos estuvieron a punto de dejarla morir, pero la niña comenzó a dar signos de mejoría. Hoy su asombrosa recuperación le permitiría testificar contra sus agresores. Según informó LifeSiteNews.com, cuando fue hospitalizada Haleigh presentaba cicatrices, heridas abiertas y cerradas, signos de quemaduras y una tomografía reveló un coágulo en la superficie de su cerebro. Los médicos aseguraron que nunca se recuperaría.Sus padres adoptivos, Jason y Holli Strickland, fueron arrestados por abuso infantil. Holli se suicidó poco después y su padrastro quedó en prisión con la potestad de tomar decisiones médicas sobre la niña.La custodia de Haleigh fue cedida entonces al Departamento de Servicios Sociales de Massachusetts, que en octubre del año 2005 –solo seis días después de recibir la custodia- logró una orden judicial para remover los aparatos que la mantenían con vida.Irónicamente, fue Jason Strickland quien luchó por la vida de la niña, ya que si Haleigh moría debía enfrentar cargos por asesinato.La demora de las apelaciones en la corte terminó beneficiando a Haleigh. En enero del año 2006 la corte decidió dar luz verde a la eutanasia, pero la niña comenzó a mostrar signos de mejoría. Solo unos días antes de que los médicos estuvieran listos para retirar los aparatos que la alimentaban, Haleigh comenzó a respirar por sus propios medios y el Departamento de Servicios Sociales debió suspender sus planes.Haleigh fue llevada al Hospital Franciscano para Niños cerca de Boston, un centro especializado en niños con severas discapacidades. Según informa la prensa, la niña ya puede comunicarse con la ayuda de un teclado e incluso puede pronunciar algunas palabras.LifeSiteNews.com sostiene que lo irónico de este caso "es que Jason Strickland, que enfrenta múltiples cargos por abuso, fue quien en última instancia salvó la vida de Haleigh y será posiblemente condenado a partir del testimonio que ella emita en su contra. Sin embargo, el Departamento de Servicios Sociales de Massachusetts, que buscó su muerte tras porque no tendría una vida 'significativa' no será sometido a juicio".
¡Nicaragua bajo el asedio de la internacional abortista IPPF!
El Dr. Rafael Cabrera, Presidente de ANPROVIDA, organización que está afiliada a Vida Humana Internacional (VHI) en Nicaragua, ha expresado su profunda preocupación por el asedio abortista contra Nicaragua por parte de la IPPF. La Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés) es la federación de organizaciones no gubernamentales (ONGs) más abortista del mundo. (Véase http://www.vidahumana.org/vidafam/ippf/ippf_index.html.)
La asociación miembro en Nicaragua de la IPPF, al igual que la propia federación internacional, ostenta un nombre eufemístico que esconde sus verdaderas intenciones abortistas, el de PROFAMILIA. El Dr. Cabrera acaba de denunciar hoy que PROFAMILIA planea presentar mañana martes, 11 de marzo del 2008, un documento abortista en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.
Con el falso título de “Muerte y negación: Aborto inseguro y pobreza”, el documento, emitido por la IPPF, pretende justificar su promoción del aborto en Nicaragua con el mito del “aborto legal y seguro”. Este falso argumento consiste en decir que mueren “muchas” mujeres por abortos ilegales y que por ese motivo es “necesario” legalizar el aborto, para que éste sea “seguro para la mujer.
En primer lugar, ningún aborto, legal o ilegal, es “seguro” para nadie. La primera víctima del aborto es el niño o la niña por nacer. En segundo lugar, tanto el aborto legal como el ilegal matan mujeres o las lesionan física o psicológicamente. En tercer lugar, cuando un país comete la gravísima injusticia de legalizar este crimen, el número de abortos aumenta tanto que las muertes maternas por esa causa suele ser igual o mayor que cuando era ilegal. La legalización del aborto, de cualquier aborto, no resuelve absolutamente nada, al contrario, empeora la situación de salud de niños y mujeres. La experiencia de aborto legal de países como EEUU ha demostrado estas conclusiones hasta la saciedad. (Véase: http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/muertes_index.html.)
La IPPF, al igual que el resto de la plétora de organizaciones internacionales abortistas, como la ONU, y de gobiernos abortistas, como algunos de la Unión Europea, no pueden aceptar que Nicaragua haya tenido el valor de aprobar democráticamente una ley que protege incondicionalmente del abominable crimen del aborto a las niñas y los niños por nacer. Heridos en su soberbia abortista, estos gobiernos y grupos no cesan de utilizar sus millonarios recursos para continuar con sus ataques injerencistas contra Nicaragua. Pero el digno país centroamericano no lo ha permitido.
¡Oremos todos por Nicaragua!
La asociación miembro en Nicaragua de la IPPF, al igual que la propia federación internacional, ostenta un nombre eufemístico que esconde sus verdaderas intenciones abortistas, el de PROFAMILIA. El Dr. Cabrera acaba de denunciar hoy que PROFAMILIA planea presentar mañana martes, 11 de marzo del 2008, un documento abortista en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.
Con el falso título de “Muerte y negación: Aborto inseguro y pobreza”, el documento, emitido por la IPPF, pretende justificar su promoción del aborto en Nicaragua con el mito del “aborto legal y seguro”. Este falso argumento consiste en decir que mueren “muchas” mujeres por abortos ilegales y que por ese motivo es “necesario” legalizar el aborto, para que éste sea “seguro para la mujer.
En primer lugar, ningún aborto, legal o ilegal, es “seguro” para nadie. La primera víctima del aborto es el niño o la niña por nacer. En segundo lugar, tanto el aborto legal como el ilegal matan mujeres o las lesionan física o psicológicamente. En tercer lugar, cuando un país comete la gravísima injusticia de legalizar este crimen, el número de abortos aumenta tanto que las muertes maternas por esa causa suele ser igual o mayor que cuando era ilegal. La legalización del aborto, de cualquier aborto, no resuelve absolutamente nada, al contrario, empeora la situación de salud de niños y mujeres. La experiencia de aborto legal de países como EEUU ha demostrado estas conclusiones hasta la saciedad. (Véase: http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/muertes_index.html.)
La IPPF, al igual que el resto de la plétora de organizaciones internacionales abortistas, como la ONU, y de gobiernos abortistas, como algunos de la Unión Europea, no pueden aceptar que Nicaragua haya tenido el valor de aprobar democráticamente una ley que protege incondicionalmente del abominable crimen del aborto a las niñas y los niños por nacer. Heridos en su soberbia abortista, estos gobiernos y grupos no cesan de utilizar sus millonarios recursos para continuar con sus ataques injerencistas contra Nicaragua. Pero el digno país centroamericano no lo ha permitido.
¡Oremos todos por Nicaragua!
Santa Fe – Gobierno progresista de Binner garantiza muerte prenatal segura
Buscan normalizar el Plan de Salud Reproductiva. Quieren ampliar el criterio de uso (Píldora abortiva del Día Después).
Para la directora provincial de Farmacia "La indicación restrictiva de uso impedía que sea utilizado como lo indica el programa nacional".
La directora provincial de Farmacia Bioquímica y Droguería Central, Bioq. Beatríz Ligia Martinelli, mostró en dialogo con las cámaras de C&D su preocupación ante la necesidad de optimizar la aplicación en la provincia del Plan Nacional de Salud Reproductiva. La funcionaria explicó que en la anterior gestión los criterios de distribución eran "un tanto restringidos".
"Se aplicaban a situaciones muy especiales que se pudieran dar como casos de violación" precisó Martinelli y aclaró que para esta gestión el criterio de uso de la anticoncepción es más amplio. "Es para evitar un embarazo no deseado como consecuencia de una relación sexual no protegida y nosotros creemos que como lo indica también el programa nacional que es un derecho de la población poder acceder a esto y de hecho la población que lo puede pagar accede dado que su distribución es también a través de las farmacias privadas y quien lo quiere comprar puede hacerlo".
A modo de evaluación del funcionamiento de ese programa en la gestión Obeid, Martinelli concluyó que "dado el uso restrictivo seguramente no deben haber llegado a la mayoría de los servicios" pero aseguró que desde el momento de su asunción en el cargo tiene el objetivo de distribuir la medicación a las nueve droguerías centrales que tiene la provincia. "Lo mismo con los preservativos que envía tanto el programa de Sida como el programa de Salud Reproductiva que estaban sin distribuir dimos la indicación de distribuirlos a demanda de los servicios" agregó.
En cuanto al hallazgo de una importante cantidad de preservativos en Rosario que estaban en mal estado, la funcionaria explicó que se trataba de preservativos que no se distribuyeron porque fueron afectados por una pedrada en 2006 y no estaban en condiciones. "había cajas en mal estado, sucias y rotas y sacando esas cajas dimos la indicación de distribuir a demanda de los servicios todos esos preservativos que entre lo que había en Rosario y lo que había en Santa Fe redondeaba el millón de unidades".
Consultada sobre si la población demanda asistencia en salud reproductiva Martinelli aclaró que en la medida en que los servicios se acostumbren a manejar este insumo y lo mismo haga la población cuando sabe que el insumo está disponible "el servicio tiene buena predisposición para entregarlo, entonces la población lo va a solicitar".
Pero también dejó clara su postura y la de su equipo de trabajo al sostener que "la anticoncepción de emergencia no tiene que ser un método anticonceptivo habitual, tiene que ser utilizado ante una situación imprevista, ante la falla de algún otro método que se haya utilizado".
Respecto del grupo que más solicita asistencia en lo que a anticoncepción se refiere, Martinelli detalló que "lo que vemos por la práctica de uso es que sirve para que sea utilizado por los adolescentes que por lo general no están instalados en forma más sistemática como la población adulta en el uso de anticonceptivos".
"Lo que nos han dicho tanto los farmacéuticos como los médicos es que la indicación restrictiva de uso que tenía este insumo impedía que sea utilizado como lo indica el programa nacional" finalizó.
Fuente El Litoral – Santa Fe
Más información www.politicaydesarrollo.com.ar
Para la directora provincial de Farmacia "La indicación restrictiva de uso impedía que sea utilizado como lo indica el programa nacional".
La directora provincial de Farmacia Bioquímica y Droguería Central, Bioq. Beatríz Ligia Martinelli, mostró en dialogo con las cámaras de C&D su preocupación ante la necesidad de optimizar la aplicación en la provincia del Plan Nacional de Salud Reproductiva. La funcionaria explicó que en la anterior gestión los criterios de distribución eran "un tanto restringidos".
"Se aplicaban a situaciones muy especiales que se pudieran dar como casos de violación" precisó Martinelli y aclaró que para esta gestión el criterio de uso de la anticoncepción es más amplio. "Es para evitar un embarazo no deseado como consecuencia de una relación sexual no protegida y nosotros creemos que como lo indica también el programa nacional que es un derecho de la población poder acceder a esto y de hecho la población que lo puede pagar accede dado que su distribución es también a través de las farmacias privadas y quien lo quiere comprar puede hacerlo".
A modo de evaluación del funcionamiento de ese programa en la gestión Obeid, Martinelli concluyó que "dado el uso restrictivo seguramente no deben haber llegado a la mayoría de los servicios" pero aseguró que desde el momento de su asunción en el cargo tiene el objetivo de distribuir la medicación a las nueve droguerías centrales que tiene la provincia. "Lo mismo con los preservativos que envía tanto el programa de Sida como el programa de Salud Reproductiva que estaban sin distribuir dimos la indicación de distribuirlos a demanda de los servicios" agregó.
En cuanto al hallazgo de una importante cantidad de preservativos en Rosario que estaban en mal estado, la funcionaria explicó que se trataba de preservativos que no se distribuyeron porque fueron afectados por una pedrada en 2006 y no estaban en condiciones. "había cajas en mal estado, sucias y rotas y sacando esas cajas dimos la indicación de distribuir a demanda de los servicios todos esos preservativos que entre lo que había en Rosario y lo que había en Santa Fe redondeaba el millón de unidades".
Consultada sobre si la población demanda asistencia en salud reproductiva Martinelli aclaró que en la medida en que los servicios se acostumbren a manejar este insumo y lo mismo haga la población cuando sabe que el insumo está disponible "el servicio tiene buena predisposición para entregarlo, entonces la población lo va a solicitar".
Pero también dejó clara su postura y la de su equipo de trabajo al sostener que "la anticoncepción de emergencia no tiene que ser un método anticonceptivo habitual, tiene que ser utilizado ante una situación imprevista, ante la falla de algún otro método que se haya utilizado".
Respecto del grupo que más solicita asistencia en lo que a anticoncepción se refiere, Martinelli detalló que "lo que vemos por la práctica de uso es que sirve para que sea utilizado por los adolescentes que por lo general no están instalados en forma más sistemática como la población adulta en el uso de anticonceptivos".
"Lo que nos han dicho tanto los farmacéuticos como los médicos es que la indicación restrictiva de uso que tenía este insumo impedía que sea utilizado como lo indica el programa nacional" finalizó.
Fuente El Litoral – Santa Fe
Más información www.politicaydesarrollo.com.ar
Episcopado Peruano pide decir no a engaño del aborto, FIV y manipulación embrionaria
07 Mar. 08 (ACI).-La Comisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Peruana hizo un llamado a decir "no a la mentira del aborto, al engaño de la fertilización in Vitro, a la infame manipulación de embriones" pues "comportan la muerte de un ser humano".En un documento por el Día del Niño por Nacer, que este año tiene como lema "Niño por Nacer: tan humano como uno ya nacido" y se celebrará el 25 de marzo, la Comisión asegura que "el niño por nacer no es un asunto de opinión, no es una fantasía, ni una ilusión; tiene todo el peso y toda la fuerza de la realidad que no se puede ignorar ni ocultar a la razón humana".Asimismo, señala que "la inviolabilidad de la vida humana naciente no es sólo un mandamiento de la fe cristiana, sino una ley natural inscrita en lo profundo del corazón de todo hombre y mujer, válida para creyentes –de cualquier credo- o agnósticos".Tras indicar que hay que "abrirnos a la verdad del niño por nacer y a ser coherentes con ella", el escrito exhorta a los feligreses a decir "no a la mentira del aborto, al engaño de la fertilización in Vitro, a la infame manipulación de embriones; porque inevitablemente comportan la muerte de un ser humano; y esos niños –embriones o fetos- tiene derecho a ser tratados según su dignidad y a nacer".El documento también afirma que "se ha logrado que los bebes nacidos muy prematuramente puedan vivir y que enfermedades congénitas sean ahora vencidas por intervenciones médico-quirúrgicas dentro del seno materno; abriéndose así la ciencia a la verdad del niño por nacer y constatando lo que él es: un ser humano, tan miembro del género humano como uno ya nacido".Finalmente, se eleva una oración a la Virgen María para que "proteja a los pequeños que en nuestro país corren el riesgo de ser impedidos de nacer al mundo; y a nosotros nos obtenga la gracia de mantenernos fieles a la Verdad y de comprometernos con la vida".
Para discapacitados españoles es discriminatorio legalizar aborto por malformaciones
MADRID, 08 Mar. 08 (ACI/Europa Press).-El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha calificado de "discriminatorio" y "contra los derechos humanos" el supuesto que permite abortar en caso de malformación del feto, y señaló que "uno de los derechos de los discapacitados es el derecho a nacer". Roser Romero, miembro del comité ejecutivo del CERMI, ha señalado que ese supuesto de la ley del aborto "va contra los derechos de las personas". "Si no se debe discriminar a nadie, y el Gobierno actual ha hablado mucho de igualdad, ese supuesto sí discrimina", señaló. Romero afirmó que el aborto "es un tema delicado, en el que están implicadas convicciones éticas y creencias religiosas", y afirmó que "no se trata de decidir cuándo comienza la vida". Para la representante del CERMI, "muchas mujeres no abortan libremente, sino que se ven en una situación en la que no saben cómo van a salir adelante, a veces por desconocimiento", además de que "en ocasiones se fuerza sutilmente a abortar desde el entorno familiar o por parte de la clase médica". En su opinión, "una parte del problema es que la discapacidad se sigue viendo como algo negativo". Romero señaló que "nadie la desea", pero que "se desconoce lo que es la discapacidad, y lo que puede llegar a hacer una persona cuando la sociedad se lo permite". "Es curioso que en plena era de la información, siga fallando el acceso a informaciones tan básicas como estas", señaló. Roser Romero afirmó que tras un diagnóstico prenatal que detecta una anomalía, "el médico no puede saber el grado de afectación de la discapacidad ni cómo va evolucionar" cuando nazca. En su opinión, "en función del acogimiento que reciba esta persona y de los medios que se pongan a su alcance, puede avanzar más o menos, e incluso retroceder". "No es lo mismo nacer en una sociedad que apuesta por las personas o que deje el problema sólo en manos de los padres", dijo.
Acoso laboral a la maternidad, realidad oculta pero sangrante en España - Por Inmaculada Álvarez
BARCELONA, domingo, 9 marzo 2008, (ZENIT.org).- En España muchas mujeres que se quedan embarazadas sufren acoso laboral y en muchos casos pierden su puesto de trabajo, es la conclusión de la jornada «Mobbing maternal, nueva lacra del siglo XXI», organizada en Barcelona por el Grup d'Entitats Catalanes (GEC) de la Familia el pasado 3 de marzo.
En la jornada, en la que participaron Núria Chinchilla, directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE (Instituto de Estudios Superiores de la Empresa), Conrado Giménez, presidente de la Fundación Madrina, y Daniel Arasa, presidente del GEC, se concluyó que «el embarazo aún les cuesta el puesto de trabajo a muchas mujeres».
La investigadora Núria Chinchilla puso de manifiesto, por su parte, que en España una de cada cinco mujeres con puestos directivos en las empresas acaba renunciando a su trabajo por la imposibilidad de conciliarlo con el cuidado de la familia. Es una de las conclusiones de un informe elaborado por el IESE en colaboración con la empresa Adecco.
Según aportó Chinchilla, «hay empresas que prefieren contratar a mujeres mayores de 40 años o pagar la sanción por despedir a una embarazada antes que mantenerle el puesto».
«Muchas empresas no se dan cuenta que la maternidad es un enriquecimiento, porque en el hogar se desarrollan competencias fundamentales para la empresa, como el trabajo en equipo, la capacidad de organización, la planificación, etc. pero los empresarios sólo se fijan en el corto plazo, en la incomodidad que les supone sustituir a alguien por un período de tiempo. Esta mentalidad, muy arraigada en la cultura española, sigue mostrando que en igualdad de condiciones, y aunque las cifras demuestren que el absentismo laboral femenino es menor que el de los hombres, se sigue prefiriendo contratar a un hombre», añadió.
Para Núria Chinchilla, «muchas mujeres tiran la toalla y dejan el trabajo. Con ello se desperdician toneladas de talento femenino». Otras «renuncian a ascensos por no ver compatible el nuevo cargo con la vida familiar». Entre las mujeres que dejan el trabajo, hay sentimientos de «desbordamiento» y al mismo tiempo de «culpabilidad». Muchas mujeres, incluso, «postergan su maternidad para que no obstaculice los años clave de su crecimiento profesional», pero «la mayoría se resigna y se va a su casa sintiéndose quizás hasta culpables de haberse quedado embarazadas en un momento inadecuado».
«El 65 % de las directivas españolas cree que el permiso de maternidad provoca una situación de conflicto en su trabajo. Al final, el 30 % de ellas renuncian a su cargo ante la imposibilidad de hacer compatibles trabajo y casa, profesión y crianza de los hijos. Una parte de ellas crea sus propias empresas, o realiza trabajos que puede hacer en casa», añadió.
La maternidad, una riqueza
Falta en la empresa española una cultura de apoyo a la maternidad, en la que ésta pase de considerarse un «estorbo» a una «inversión». De hecho, según aportó la investigadora, sólo el 7 por ciento de las empresas españolas son familiarmente responsables, según las conclusiones del estudio IFREI 2007 (IESE Family Responsable Employer Index).
Para Conrado Giménez, presidente de la Fundación Madrina, el empresario debería valorar el capital social que la mujer madre aporta a cualquier empresa.
«El embarazo no debería ser catalogado por la empresa o por la Administración como una enfermedad o una lacra, sino, por el contrario, como una oportunidad de autorealización por parte de la mujer, y de creación de riqueza para la empresa y la sociedad. Una madre es más responsable y fiel a los principios empresariales y, por tanto, más rentable a largo plazo», afirmó.
Precisamente, la Fundación Madrina ha presentado recientemente un informe ante el Parlamento Europeo en el que muestra que la maternidad «crea un valor equivalente al 3% del PIB y soporta hasta el 50% del mismo». Mujer inmigrante, joven y embarazada, la principal víctima
Por su parte, Conrado Giménez presentó las conclusiones de un informe sobre la actividad de la Fundación Madrina, en el que se concluye que el embarazo «sigue siendo la primera causa de despido o amenazas por parte de la empresa».
El perfil de la que sufre «mobbing» corresponde a una mujer de entre 18 y 25 años, de las cuales un 25 % son despedidas. En el 60% de los casos atendidos por la Fundación (más de 3.500, y más de 100.000 llamadas telefónicas de mujeres en situación difícil), se trata de inmigrantes.
El problema es demostrar que la maternidad es el motivo del despido: «a veces se realiza de forma directa e inmediata, pero en una gran parte de los casos al finalizar el contrato (contratos temporales) no se les renueva. Formalmente no se las despide por embarazo, pero en realidad esta es la causa».
Otro de los problemas es el acoso por parte de los compañeros de trabajo. El presidente del GEC, Daniel Arasa, afirmó que muchas veces llegan a la institución que preside «quejas o comunicaciones de mujeres trabajadoras que sufren acoso en su puesto de trabajo por quedar embarazadas o ser madres. Sin embargo, cuando les comentamos que hagan la denuncia y las apoyaremos, o que lo expliquen públicamente su caso en nuestros foros o incluso en la prensa, siempre se echaban atrás. Tenían miedo tanto cara a su propia empresa como a que les cerrara las puertas en su posible marcha a otras».
Incluso, según denunció Giménez, muchas veces la maternidad y el mobbing laboral «va acompañado de la violencia doméstica. El 32 % de las mujeres atendidas son víctimas de violencia de género, llegando hasta el 68 % el riesgo de amenazas, aunque sólo el 18% lo reconoce y denuncia».
En el informe que la Fundación Madrina ha presentado al Parlamento Europeo, se pide crear un Observatorio para la maternidad y que se realice un seguimiento del fenómeno del «mobbing» contra la mujer embarazada.
En la jornada, en la que participaron Núria Chinchilla, directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE (Instituto de Estudios Superiores de la Empresa), Conrado Giménez, presidente de la Fundación Madrina, y Daniel Arasa, presidente del GEC, se concluyó que «el embarazo aún les cuesta el puesto de trabajo a muchas mujeres».
La investigadora Núria Chinchilla puso de manifiesto, por su parte, que en España una de cada cinco mujeres con puestos directivos en las empresas acaba renunciando a su trabajo por la imposibilidad de conciliarlo con el cuidado de la familia. Es una de las conclusiones de un informe elaborado por el IESE en colaboración con la empresa Adecco.
Según aportó Chinchilla, «hay empresas que prefieren contratar a mujeres mayores de 40 años o pagar la sanción por despedir a una embarazada antes que mantenerle el puesto».
«Muchas empresas no se dan cuenta que la maternidad es un enriquecimiento, porque en el hogar se desarrollan competencias fundamentales para la empresa, como el trabajo en equipo, la capacidad de organización, la planificación, etc. pero los empresarios sólo se fijan en el corto plazo, en la incomodidad que les supone sustituir a alguien por un período de tiempo. Esta mentalidad, muy arraigada en la cultura española, sigue mostrando que en igualdad de condiciones, y aunque las cifras demuestren que el absentismo laboral femenino es menor que el de los hombres, se sigue prefiriendo contratar a un hombre», añadió.
Para Núria Chinchilla, «muchas mujeres tiran la toalla y dejan el trabajo. Con ello se desperdician toneladas de talento femenino». Otras «renuncian a ascensos por no ver compatible el nuevo cargo con la vida familiar». Entre las mujeres que dejan el trabajo, hay sentimientos de «desbordamiento» y al mismo tiempo de «culpabilidad». Muchas mujeres, incluso, «postergan su maternidad para que no obstaculice los años clave de su crecimiento profesional», pero «la mayoría se resigna y se va a su casa sintiéndose quizás hasta culpables de haberse quedado embarazadas en un momento inadecuado».
«El 65 % de las directivas españolas cree que el permiso de maternidad provoca una situación de conflicto en su trabajo. Al final, el 30 % de ellas renuncian a su cargo ante la imposibilidad de hacer compatibles trabajo y casa, profesión y crianza de los hijos. Una parte de ellas crea sus propias empresas, o realiza trabajos que puede hacer en casa», añadió.
La maternidad, una riqueza
Falta en la empresa española una cultura de apoyo a la maternidad, en la que ésta pase de considerarse un «estorbo» a una «inversión». De hecho, según aportó la investigadora, sólo el 7 por ciento de las empresas españolas son familiarmente responsables, según las conclusiones del estudio IFREI 2007 (IESE Family Responsable Employer Index).
Para Conrado Giménez, presidente de la Fundación Madrina, el empresario debería valorar el capital social que la mujer madre aporta a cualquier empresa.
«El embarazo no debería ser catalogado por la empresa o por la Administración como una enfermedad o una lacra, sino, por el contrario, como una oportunidad de autorealización por parte de la mujer, y de creación de riqueza para la empresa y la sociedad. Una madre es más responsable y fiel a los principios empresariales y, por tanto, más rentable a largo plazo», afirmó.
Precisamente, la Fundación Madrina ha presentado recientemente un informe ante el Parlamento Europeo en el que muestra que la maternidad «crea un valor equivalente al 3% del PIB y soporta hasta el 50% del mismo». Mujer inmigrante, joven y embarazada, la principal víctima
Por su parte, Conrado Giménez presentó las conclusiones de un informe sobre la actividad de la Fundación Madrina, en el que se concluye que el embarazo «sigue siendo la primera causa de despido o amenazas por parte de la empresa».
El perfil de la que sufre «mobbing» corresponde a una mujer de entre 18 y 25 años, de las cuales un 25 % son despedidas. En el 60% de los casos atendidos por la Fundación (más de 3.500, y más de 100.000 llamadas telefónicas de mujeres en situación difícil), se trata de inmigrantes.
El problema es demostrar que la maternidad es el motivo del despido: «a veces se realiza de forma directa e inmediata, pero en una gran parte de los casos al finalizar el contrato (contratos temporales) no se les renueva. Formalmente no se las despide por embarazo, pero en realidad esta es la causa».
Otro de los problemas es el acoso por parte de los compañeros de trabajo. El presidente del GEC, Daniel Arasa, afirmó que muchas veces llegan a la institución que preside «quejas o comunicaciones de mujeres trabajadoras que sufren acoso en su puesto de trabajo por quedar embarazadas o ser madres. Sin embargo, cuando les comentamos que hagan la denuncia y las apoyaremos, o que lo expliquen públicamente su caso en nuestros foros o incluso en la prensa, siempre se echaban atrás. Tenían miedo tanto cara a su propia empresa como a que les cerrara las puertas en su posible marcha a otras».
Incluso, según denunció Giménez, muchas veces la maternidad y el mobbing laboral «va acompañado de la violencia doméstica. El 32 % de las mujeres atendidas son víctimas de violencia de género, llegando hasta el 68 % el riesgo de amenazas, aunque sólo el 18% lo reconoce y denuncia».
En el informe que la Fundación Madrina ha presentado al Parlamento Europeo, se pide crear un Observatorio para la maternidad y que se realice un seguimiento del fenómeno del «mobbing» contra la mujer embarazada.
En el día de la mujer la Legislatura porteña distinguió a un transexual - NOTIVIDA Nº493
Por primera vez en América Latina, con motivo del Día Internacional de la Mujer, un ámbito gubernamental (la Legislatura que preside Gabriela Michetti) distinguió a un activista transexual. Fue operado en un hospital público y el año pasado obtuvo su DNI con el nombre de Alejandra Portatadino. Actualmente trabaja en el área jurídica de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).
La Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud, de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizó un acto, el viernes 7 de marzo, conmemorando el Día Internacional de la Mujer.
Preside la Comisión Gabriela Alegre (Diálogo por Bs.As.) y su vicepresidenta es Diana Maffía (Coalición Cívica). El resto de las integrantes son: Gabriela Cerruti (FpV), Victoria Morales Gorleri (PRO), Luciana Blasco (PRO), Diana Martínez Barrios (PRO) y Mónica Lubertino (PRO).
El acto se denominó “Sin moldes ni patrones. Desfile contra los estereotipos de género” y consistió en la presentación “de 20 mujeres que se destacaron por contribuir al avance de los derechos de las mujeres y a la eliminación de los estereotipos de género”.
La diputada Alegre afirmó en su discurso: "Según el estereotipo más común, las mujeres valemos más cuanto más nos acercamos a ese modelo tradicional de ser mujer que consiste en ser bella, delgada, siempre deseable, dulce, sumisa, hogareña y madre. Un modelo hecho, en definitiva, a imagen y semejanza de un mundo masculino y autoritario". Y agregó: "Para oponernos a estos estereotipos elegimos conmemorar el día internacional de la mujer homenajeando a este grupo de mujeres admirables que rompen con los roles tradicionalmente asignados".
Enfatizando: "Anhelamos que estas mujeres, representantes de luchas colectivas e individuales, -como muchas otras con las que nos disculpamos por no haber podido invitar- sean una fuente de inspiración para que la Legislatura y el Poder Ejecutivo porteños adopten las medidas positivas para lograr la modificación de los patrones socioculturales que se basan en prejuicios y en la idea de la superioridad masculina".
En el mismo acto fueron reconocidas: Elena Reynaga (Asociación de Meretrices), Susana Vásquez (Comunidad de mujeres viviendo con HIV), Susana Gamba (militante feminista), Silvia Chemen (rabina de la Comunidad Bet-El), Natividad Obeso (Derechos Humanos de Mujeres Migrantes y Refugiadas), Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo), Julieta Díaz y Cristina Banegas (actrices), Natalia Prosdocimi (capitana de la Marina Mercante), Mónica López (chofer de colectivo), Mónica Carranza (Fundación Los Carasucias), Vilma Acuña (Madres del Paco), Regina Wikinski (ex decana de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA), Mercedes Weissembacher (segunda mujer que ingresó a la Academia Nacional de Medicina); Ligia Piro (cantante), Carmen Brusca (deportista), Liliana Fernández Infanzón (artista plástica), Genoveva Crisolía (poeta y vendedora de la revista Hecho en Buenos Aires) y Raquel Lemme (profesora en lenguaje de señas). FIN
La Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud, de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizó un acto, el viernes 7 de marzo, conmemorando el Día Internacional de la Mujer.
Preside la Comisión Gabriela Alegre (Diálogo por Bs.As.) y su vicepresidenta es Diana Maffía (Coalición Cívica). El resto de las integrantes son: Gabriela Cerruti (FpV), Victoria Morales Gorleri (PRO), Luciana Blasco (PRO), Diana Martínez Barrios (PRO) y Mónica Lubertino (PRO).
El acto se denominó “Sin moldes ni patrones. Desfile contra los estereotipos de género” y consistió en la presentación “de 20 mujeres que se destacaron por contribuir al avance de los derechos de las mujeres y a la eliminación de los estereotipos de género”.
La diputada Alegre afirmó en su discurso: "Según el estereotipo más común, las mujeres valemos más cuanto más nos acercamos a ese modelo tradicional de ser mujer que consiste en ser bella, delgada, siempre deseable, dulce, sumisa, hogareña y madre. Un modelo hecho, en definitiva, a imagen y semejanza de un mundo masculino y autoritario". Y agregó: "Para oponernos a estos estereotipos elegimos conmemorar el día internacional de la mujer homenajeando a este grupo de mujeres admirables que rompen con los roles tradicionalmente asignados".
Enfatizando: "Anhelamos que estas mujeres, representantes de luchas colectivas e individuales, -como muchas otras con las que nos disculpamos por no haber podido invitar- sean una fuente de inspiración para que la Legislatura y el Poder Ejecutivo porteños adopten las medidas positivas para lograr la modificación de los patrones socioculturales que se basan en prejuicios y en la idea de la superioridad masculina".
En el mismo acto fueron reconocidas: Elena Reynaga (Asociación de Meretrices), Susana Vásquez (Comunidad de mujeres viviendo con HIV), Susana Gamba (militante feminista), Silvia Chemen (rabina de la Comunidad Bet-El), Natividad Obeso (Derechos Humanos de Mujeres Migrantes y Refugiadas), Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo), Julieta Díaz y Cristina Banegas (actrices), Natalia Prosdocimi (capitana de la Marina Mercante), Mónica López (chofer de colectivo), Mónica Carranza (Fundación Los Carasucias), Vilma Acuña (Madres del Paco), Regina Wikinski (ex decana de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA), Mercedes Weissembacher (segunda mujer que ingresó a la Academia Nacional de Medicina); Ligia Piro (cantante), Carmen Brusca (deportista), Liliana Fernández Infanzón (artista plástica), Genoveva Crisolía (poeta y vendedora de la revista Hecho en Buenos Aires) y Raquel Lemme (profesora en lenguaje de señas). FIN
sábado, 8 de marzo de 2008
Perú prepara el «Día del niño por nacer»
El próximo 25 de marzo
LIMA, jueves, 6 marzo 2008 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal de Perú invita a vivir el 25 de marzo el «Día del niño por nacer» con el lema: «tan humano como uno ya nacido».
Varios países latinoamericanos, además, están preparando esta celebración, que en algunos de ellos tiene reconocimiento nacional.
La iniciativa, que fue promovida por el mismo Juan Pablo II, se celebra en el 25 de marzo o en un día cercano, fiesta de la Anunciación del Ángel a la Virgen María de su concepción y nacimiento de Jesús.
El Salvador fue el primer país que decretó una celebración de este tipo en el año 1993, con el nombre de «Día del Derecho a Nacer» por proclamación de la Asamblea Legislativa.
Con este motivo la Comisión Episcopal de Familia y Vida de Perú ha preparado un documento en el que señala que «el niño por nacer no es un asunto de opinión, no es una fantasía, ni una ilusión; tiene todo el peso y toda la fuerza de la realidad que no se puede ignorar ni ocultar a la razón humana».
«De ello se sigue que la inviolabilidad de la vida humana naciente no es sólo un mandamiento de la fe cristiana, sino una ley natural inscrita en lo profundo del corazón de todo hombre y mujer, válida para creyentes --de cualquier credo-- o agnósticos», añade el documento.
Además, señala, «el hombre, buscador de la verdad, en su investigación de los primeros instantes de la existencia del ser humano, cuando éste apenas es una célula, ha permitido que hoy sepamos que existe un fino diálogo de moléculas bioquímicas entre el cuerpo de la mujer madre y su minúsculo hijo, una realidad que la ciencia contempla maravillada».
Asimismo, «se ha logrado que los bebés nacidos muy prematuramente puedan vivir y que enfermedades congénitas sean ahora vencidas por intervenciones médico-quirúrgicas dentro del seno materno; abriéndose así la ciencia a la verdad del niño por nacer y constatando lo que él es: un ser humano, tan miembro del género humano como uno ya nacido».
En el documento se hace un llamado a todos a «abrirnos a la verdad del niño por nacer y a ser coherentes con ella», lo que implica decir «no» a la mentira del aborto, a la fertilización in vitro, a la manipulación de embriones.
Tanto el documento como el afiche de la celebración del «Día del niño por nacer» puede ser solicitado por los párrocos y parroquias de la arquidiócesis a la Comisión Episcopal de Familia y Vida (familia@iglesiacatolica.org.pe).
LIMA, jueves, 6 marzo 2008 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal de Perú invita a vivir el 25 de marzo el «Día del niño por nacer» con el lema: «tan humano como uno ya nacido».
Varios países latinoamericanos, además, están preparando esta celebración, que en algunos de ellos tiene reconocimiento nacional.
La iniciativa, que fue promovida por el mismo Juan Pablo II, se celebra en el 25 de marzo o en un día cercano, fiesta de la Anunciación del Ángel a la Virgen María de su concepción y nacimiento de Jesús.
El Salvador fue el primer país que decretó una celebración de este tipo en el año 1993, con el nombre de «Día del Derecho a Nacer» por proclamación de la Asamblea Legislativa.
Con este motivo la Comisión Episcopal de Familia y Vida de Perú ha preparado un documento en el que señala que «el niño por nacer no es un asunto de opinión, no es una fantasía, ni una ilusión; tiene todo el peso y toda la fuerza de la realidad que no se puede ignorar ni ocultar a la razón humana».
«De ello se sigue que la inviolabilidad de la vida humana naciente no es sólo un mandamiento de la fe cristiana, sino una ley natural inscrita en lo profundo del corazón de todo hombre y mujer, válida para creyentes --de cualquier credo-- o agnósticos», añade el documento.
Además, señala, «el hombre, buscador de la verdad, en su investigación de los primeros instantes de la existencia del ser humano, cuando éste apenas es una célula, ha permitido que hoy sepamos que existe un fino diálogo de moléculas bioquímicas entre el cuerpo de la mujer madre y su minúsculo hijo, una realidad que la ciencia contempla maravillada».
Asimismo, «se ha logrado que los bebés nacidos muy prematuramente puedan vivir y que enfermedades congénitas sean ahora vencidas por intervenciones médico-quirúrgicas dentro del seno materno; abriéndose así la ciencia a la verdad del niño por nacer y constatando lo que él es: un ser humano, tan miembro del género humano como uno ya nacido».
En el documento se hace un llamado a todos a «abrirnos a la verdad del niño por nacer y a ser coherentes con ella», lo que implica decir «no» a la mentira del aborto, a la fertilización in vitro, a la manipulación de embriones.
Tanto el documento como el afiche de la celebración del «Día del niño por nacer» puede ser solicitado por los párrocos y parroquias de la arquidiócesis a la Comisión Episcopal de Familia y Vida (familia@iglesiacatolica.org.pe).
miércoles, 5 de marzo de 2008
La ideología de género se introduce en la legislación española - Aceprensa (Artículo completo haga click aquí)
La ideología de género se ha introducido fuertemente en el ordenamiento jurídico español en los últimos cuatro años, más que en otros países occidentales. Es la tesis de María Lacalle Noriega, profesora de Derecho Civil de la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid), expuesta durante la Jornada sobre Ideología de Género organizada el pasado 16 de febrero por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales. La agencia Zenit resume su intervención. Leyes como la del “matrimonio homosexual”, la ley contra la violencia de género, e incluso regulaciones que han tenido menos repercusión como la del “cambio de sexo” en el Registro Civil, suponen una implantación formal de esta ideología en España, que previsiblemente se reforzaría con una introducción de los “derechos reproductivos” si se modificara la ley del aborto.
Según esta investigadora, la ideología de género ha logrado imponerse en España en tres ámbitos legislativos clave: la identidad personal, la familia y la educación.
La ideología del género “parte del convencimiento de que la mujer ha sido explotada por el hombre a lo largo de la historia mediante la imposición de roles y estereotipos sociales totalmente injustos y arbitrarios que la han mantenido apartada de la vida pública, privada de derechos y recluida en el ámbito familiar”, afirma.
La “deconstrucción” de la identidad personal
Según María Lacalle, la ideología de género “pretende instaurar una sociedad en la que todos los individuos sean iguales, una sociedad sin diferencias entre los sexos en la que cada uno, independientemente de las características biológicas con las que nazca, escoja su propia identidad de género y su propia orientación sexual”.
La investigadora cree que esta ideología está detrás de varias de las leyes aprobadas en los últimos años, como la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, en el apartado en el que regula el cambio de sexo en el Registro Civil cuando “no se corresponda con su identidad de género”.
“Esta ley banaliza de una manera alarmante la cuestión de la identidad sexual. En primer lugar, no requiere un estudio psiquiátrico en profundidad, sino que permite que se cambie la inscripción registral con un simple informe psicológico; no exige cirugía de reasignación sexual, y tampoco establece como estrictamente obligatorio el haber seguido un tratamiento médico para acomodar las características físicas a las correspondientes al sexo reclamado”.
Para Lacalle, esta ley muestra “una concepción del ser humano según la cual la identidad sexual es una variable subjetiva de cada persona. Es como si cada uno pudiera ‘inventarse’ a sí mismo: la naturaleza no cuenta, cada uno hace lo que quiere porque la libertad se concibe como una fuerza omnipotente y autocreadora. El deseo de cada uno se convierte en motivo suficiente para pretender alterar la realidad”.
Según esta investigadora, la ideología de género ha logrado imponerse en España en tres ámbitos legislativos clave: la identidad personal, la familia y la educación.
La ideología del género “parte del convencimiento de que la mujer ha sido explotada por el hombre a lo largo de la historia mediante la imposición de roles y estereotipos sociales totalmente injustos y arbitrarios que la han mantenido apartada de la vida pública, privada de derechos y recluida en el ámbito familiar”, afirma.
La “deconstrucción” de la identidad personal
Según María Lacalle, la ideología de género “pretende instaurar una sociedad en la que todos los individuos sean iguales, una sociedad sin diferencias entre los sexos en la que cada uno, independientemente de las características biológicas con las que nazca, escoja su propia identidad de género y su propia orientación sexual”.
La investigadora cree que esta ideología está detrás de varias de las leyes aprobadas en los últimos años, como la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, en el apartado en el que regula el cambio de sexo en el Registro Civil cuando “no se corresponda con su identidad de género”.
“Esta ley banaliza de una manera alarmante la cuestión de la identidad sexual. En primer lugar, no requiere un estudio psiquiátrico en profundidad, sino que permite que se cambie la inscripción registral con un simple informe psicológico; no exige cirugía de reasignación sexual, y tampoco establece como estrictamente obligatorio el haber seguido un tratamiento médico para acomodar las características físicas a las correspondientes al sexo reclamado”.
Para Lacalle, esta ley muestra “una concepción del ser humano según la cual la identidad sexual es una variable subjetiva de cada persona. Es como si cada uno pudiera ‘inventarse’ a sí mismo: la naturaleza no cuenta, cada uno hace lo que quiere porque la libertad se concibe como una fuerza omnipotente y autocreadora. El deseo de cada uno se convierte en motivo suficiente para pretender alterar la realidad”.
Apoyar a la hija embarazada - Por Fernando Pascual, Equipo Gama
Cuando una hija queda embarazada, se enfrenta a un mundo de responsabilidades y de problemas.
Entre sus muchas dudas y zozobras, surge una y otra vez la pregunta: ¿cómo dar la noticia a los padres? ¿Cómo la recibirán?
La hija embarazada siente necesidad de dar la noticia a sus padres. No sólo porque tarde o temprano los padres conocerán que han empezado a ser abuelos. El motivo es mucho más profundo: necesita apoyo, comprensión, fuerzas para que los meses del embarazo puedan transcurrir con la serenidad necesaria, de modo que pueda prepararse a las tareas que le esperan cuando llegue el día del parto.
La pregunta sigue allí: ¿cómo dar la noticia? Para ello, lo más importante es ver cómo están las fuerzas interiores, cómo se siente ella misma para asumir la realidad: el hijo ya ha empezado a existir. Hay “alguien” que depende de ella y que “pide” silenciosamente cariño, alimento, protección.
Es cierto que la vida del pequeñín inicia en condiciones muy particulares, fuera de la vida matrimonial, fuera de un compromiso serio y estable. Pero también es cierto que, con la ayuda de Dios y de la familia, es posible asumir la propia responsabilidad y, sobre todo, ofrecer amor al hijo.
Desde la ayuda de la fe y desde la bondad del corazón, la hija embarazada podrá adoptar una actitud más serena y una decisión firme a favor de la vida del hijo. Este es el primer paso, quizá el más importante, a la hora de prepararse para dar la noticia a los propios padres.
Luego, hay que partir de la propia realidad familiar, pues cada familia tiene una fisonomía diferente. Hay hogares donde la hija ha gozado de la plena confianza de sus padres y ha vivido en un ambiente de armonía y paz. En otros, la hija se ha aislado, movida por el deseo de llevar su vida en libertad, como si sus elecciones no fuesen importantes para sus padres. En otros, los padres han fomentado un malsano hiperproteccionismo que dejaba muy poca libertad a la hija y que la hacía sentirse asfixiada en el hogar, o sumisa resignadamente a lo que se le mandaba.
Puesto que no todas las familias son iguales, no existe una respuesta única que valga para una variedad tan amplia de situaciones. En otras palabras, no hay un único camino para motivar a los padres para que también ellos acepten que llega una nueva vida y que su hija necesita más apoyo que nunca.
Supongamos que la familia es profundamente católica, que cree verdaderamente en la bondad de Dios, que ama la vida. Ello facilitará mucho la comunicación a la hora de abrirse a ellos.
En algunas hijas de hogares católicos puede surgir un cierto sentimiento de “haber fallado” a sus padres, de no haber vivido las enseñanzas que le ofrecieron para llevar bien el noviazgo, sin relaciones sexuales que van contra la ley de Dios y contra el respeto debido a uno mismo y al otro. Pero esos mismos padres habrán enseñado a la hija, si son verdaderamente católicos, que Dios es bueno, que perdona a quien ha tenido un fallo, que ayuda después de la caída. La hija tendrá entonces el camino abierto para saber que el perdón de Dios también le llegará, en cierto modo, a través del perdón y del apoyo de sus padres.
En otros casos, y son tristemente frecuentes, los padres tienen un barniz católico pero un fondo espiritual muy pobre o, incluso, claramente pagano.
Aquí podemos encontrar dos subgrupos. En el primero, los padres “católicos” reaccionan con una actitud fuerte de condena, de rabia, incluso de desprecio. No faltan, por desgracia, padres de familia que se declaran “católicos” y luego presionan a la hija para que aborte. En esos casos, hay que rezar mucho por esos padres. De católicos tienen sólo el nombre y poco más, porque no puede ser realmente católico el padre de familia que desea eliminar al propio nieto, que cree defender su propio “honor” o el de la hija cuando lo único que consigue es aumentar las angustias de quien ha empezado a ser madre, cuando está instigando a la propia hija a cometer el gravísimo delito del aborto.
Ante unos padres así, ¿qué hacer? La hija no encuentra en ellos lo que más necesita. Peor aún, experimenta una situación absurda en la que la fe declarada de sus padres choca con lo que luego dicen y hacen. En situaciones tan dramáticas, sólo queda refugiarse en Dios, orar mucho, pedir por ellos (nunca condenarles), y prepararse para un embarazo que tendrá necesidad de una buena dosis de heroísmo.
Habrá que buscar, entonces, ayuda en algún otro lado: en los abuelos, en la parroquia, en personas de buena fe, para ver cómo defender la vida del hijo. Si la situación es sumamente complicada y no hay otro modo para superar graves problemas humanos o económicos, se pueden ver maneras para que el futuro bebé sea adoptado por otra familia.
El segundo subgrupo de padres “católicos” son los que se desentienden de la situación. Dejan a la hija con su problema: que ella decida qué quiere hacer, pues si ha tenido relaciones y no ha sabido “cuidarse” ahora tiene que afrontar las consecuencias. Le podrán aconsejar, tristemente, que aborte; es posible que también le dejen abierta la posibilidad de que siga adelante el embarazo. Quizá luego no la vayan a apoyar mucho, pero respetan la libertad de la hija y descargan toda la responsabilidad sobre ella.
Se trata de una actitud triste, de desafección y abandono. Es cierto que no obligan ni presionan a la hija a cometer el gesto atroz de eliminar a su hijo. Pero no le dan ese apoyo, esa ayuda, que tanto necesita en su propio hogar, especialmente en un hogar que era “más o menos” católico.
Como en el caso anterior, la hija necesitará encontrar ayuda fuera de casa. Ahora que ha empezado a ser madre necesita consejos y apoyos, para tener una fuerza interior que le permita dar mucho amor a su propio hijo.
Existen más tipologías familiares. Pensemos en un hogar donde los padres son totalmente ajenos a lo religioso. Aquí pueden darse actitudes muy diversas: respeto hacia la hija, apoyo generoso, rechazo, condena, amenazas y presiones para que aborte... La misma hija puede haber vivido lejos de Dios hasta ese momento, o quizá con un cristianismo bastante superficial e inconsciente.
No es posible dar indicaciones para cada caso. Pero hay un consejo que vale siempre, que ayuda en todas las situaciones: recurrir de modo profundo, continuo, sereno, a Dios.
Es Dios quien nos ha dado la vida. Es Dios quien nos acoge y nos ama profundamente. Es Dios quien ahora acompaña a la mujer en esta nueva etapa de su vida. Es Dios el que mejor pueda ayudar a dar la noticia a sus padres.
Sobre todo, es Dios quien suscitará en la madre joven esa valentía profunda, que nace del amor y de la esperanza, desde la que se dice un sí completo a la vida del hijo. Ese sí, como ya dijimos al inicio, será siempre la mejor “plataforma” para hablar con los propios padres, para darles una noticia que puede ser recibida de muchas maneras.
Con la luz y la fuerza que viene del cielo, la hija sabrá preparar y motivar a sus padres para que la ayuden y la acompañen en este momento tan particular de dos vidas (la suya y la del hijo). Así los padres, si tienen un mínimo de humanidad, afrontarán la situación no sólo como algo “difícil” o como un peso para la familia, sino como debe afrontarse si hay cariño profundo y amor sincero: con la decisión de ofrecer lo mejor de lo mejor a la hija y al nieto que ha empezado el camino de la aventura humana.
Entre sus muchas dudas y zozobras, surge una y otra vez la pregunta: ¿cómo dar la noticia a los padres? ¿Cómo la recibirán?
La hija embarazada siente necesidad de dar la noticia a sus padres. No sólo porque tarde o temprano los padres conocerán que han empezado a ser abuelos. El motivo es mucho más profundo: necesita apoyo, comprensión, fuerzas para que los meses del embarazo puedan transcurrir con la serenidad necesaria, de modo que pueda prepararse a las tareas que le esperan cuando llegue el día del parto.
La pregunta sigue allí: ¿cómo dar la noticia? Para ello, lo más importante es ver cómo están las fuerzas interiores, cómo se siente ella misma para asumir la realidad: el hijo ya ha empezado a existir. Hay “alguien” que depende de ella y que “pide” silenciosamente cariño, alimento, protección.
Es cierto que la vida del pequeñín inicia en condiciones muy particulares, fuera de la vida matrimonial, fuera de un compromiso serio y estable. Pero también es cierto que, con la ayuda de Dios y de la familia, es posible asumir la propia responsabilidad y, sobre todo, ofrecer amor al hijo.
Desde la ayuda de la fe y desde la bondad del corazón, la hija embarazada podrá adoptar una actitud más serena y una decisión firme a favor de la vida del hijo. Este es el primer paso, quizá el más importante, a la hora de prepararse para dar la noticia a los propios padres.
Luego, hay que partir de la propia realidad familiar, pues cada familia tiene una fisonomía diferente. Hay hogares donde la hija ha gozado de la plena confianza de sus padres y ha vivido en un ambiente de armonía y paz. En otros, la hija se ha aislado, movida por el deseo de llevar su vida en libertad, como si sus elecciones no fuesen importantes para sus padres. En otros, los padres han fomentado un malsano hiperproteccionismo que dejaba muy poca libertad a la hija y que la hacía sentirse asfixiada en el hogar, o sumisa resignadamente a lo que se le mandaba.
Puesto que no todas las familias son iguales, no existe una respuesta única que valga para una variedad tan amplia de situaciones. En otras palabras, no hay un único camino para motivar a los padres para que también ellos acepten que llega una nueva vida y que su hija necesita más apoyo que nunca.
Supongamos que la familia es profundamente católica, que cree verdaderamente en la bondad de Dios, que ama la vida. Ello facilitará mucho la comunicación a la hora de abrirse a ellos.
En algunas hijas de hogares católicos puede surgir un cierto sentimiento de “haber fallado” a sus padres, de no haber vivido las enseñanzas que le ofrecieron para llevar bien el noviazgo, sin relaciones sexuales que van contra la ley de Dios y contra el respeto debido a uno mismo y al otro. Pero esos mismos padres habrán enseñado a la hija, si son verdaderamente católicos, que Dios es bueno, que perdona a quien ha tenido un fallo, que ayuda después de la caída. La hija tendrá entonces el camino abierto para saber que el perdón de Dios también le llegará, en cierto modo, a través del perdón y del apoyo de sus padres.
En otros casos, y son tristemente frecuentes, los padres tienen un barniz católico pero un fondo espiritual muy pobre o, incluso, claramente pagano.
Aquí podemos encontrar dos subgrupos. En el primero, los padres “católicos” reaccionan con una actitud fuerte de condena, de rabia, incluso de desprecio. No faltan, por desgracia, padres de familia que se declaran “católicos” y luego presionan a la hija para que aborte. En esos casos, hay que rezar mucho por esos padres. De católicos tienen sólo el nombre y poco más, porque no puede ser realmente católico el padre de familia que desea eliminar al propio nieto, que cree defender su propio “honor” o el de la hija cuando lo único que consigue es aumentar las angustias de quien ha empezado a ser madre, cuando está instigando a la propia hija a cometer el gravísimo delito del aborto.
Ante unos padres así, ¿qué hacer? La hija no encuentra en ellos lo que más necesita. Peor aún, experimenta una situación absurda en la que la fe declarada de sus padres choca con lo que luego dicen y hacen. En situaciones tan dramáticas, sólo queda refugiarse en Dios, orar mucho, pedir por ellos (nunca condenarles), y prepararse para un embarazo que tendrá necesidad de una buena dosis de heroísmo.
Habrá que buscar, entonces, ayuda en algún otro lado: en los abuelos, en la parroquia, en personas de buena fe, para ver cómo defender la vida del hijo. Si la situación es sumamente complicada y no hay otro modo para superar graves problemas humanos o económicos, se pueden ver maneras para que el futuro bebé sea adoptado por otra familia.
El segundo subgrupo de padres “católicos” son los que se desentienden de la situación. Dejan a la hija con su problema: que ella decida qué quiere hacer, pues si ha tenido relaciones y no ha sabido “cuidarse” ahora tiene que afrontar las consecuencias. Le podrán aconsejar, tristemente, que aborte; es posible que también le dejen abierta la posibilidad de que siga adelante el embarazo. Quizá luego no la vayan a apoyar mucho, pero respetan la libertad de la hija y descargan toda la responsabilidad sobre ella.
Se trata de una actitud triste, de desafección y abandono. Es cierto que no obligan ni presionan a la hija a cometer el gesto atroz de eliminar a su hijo. Pero no le dan ese apoyo, esa ayuda, que tanto necesita en su propio hogar, especialmente en un hogar que era “más o menos” católico.
Como en el caso anterior, la hija necesitará encontrar ayuda fuera de casa. Ahora que ha empezado a ser madre necesita consejos y apoyos, para tener una fuerza interior que le permita dar mucho amor a su propio hijo.
Existen más tipologías familiares. Pensemos en un hogar donde los padres son totalmente ajenos a lo religioso. Aquí pueden darse actitudes muy diversas: respeto hacia la hija, apoyo generoso, rechazo, condena, amenazas y presiones para que aborte... La misma hija puede haber vivido lejos de Dios hasta ese momento, o quizá con un cristianismo bastante superficial e inconsciente.
No es posible dar indicaciones para cada caso. Pero hay un consejo que vale siempre, que ayuda en todas las situaciones: recurrir de modo profundo, continuo, sereno, a Dios.
Es Dios quien nos ha dado la vida. Es Dios quien nos acoge y nos ama profundamente. Es Dios quien ahora acompaña a la mujer en esta nueva etapa de su vida. Es Dios el que mejor pueda ayudar a dar la noticia a sus padres.
Sobre todo, es Dios quien suscitará en la madre joven esa valentía profunda, que nace del amor y de la esperanza, desde la que se dice un sí completo a la vida del hijo. Ese sí, como ya dijimos al inicio, será siempre la mejor “plataforma” para hablar con los propios padres, para darles una noticia que puede ser recibida de muchas maneras.
Con la luz y la fuerza que viene del cielo, la hija sabrá preparar y motivar a sus padres para que la ayuden y la acompañen en este momento tan particular de dos vidas (la suya y la del hijo). Así los padres, si tienen un mínimo de humanidad, afrontarán la situación no sólo como algo “difícil” o como un peso para la familia, sino como debe afrontarse si hay cariño profundo y amor sincero: con la decisión de ofrecer lo mejor de lo mejor a la hija y al nieto que ha empezado el camino de la aventura humana.
El Congreso de EE.UU. renueva la financiación del plan contra el sida en África - Aceprensa
Uno de los puntos fuertes del reciente viaje del presidente George Bush a África fue la renovación de la ayuda norteamericana para la lucha contra el sida. Junto a las dotaciones destinadas a la provisión de tratamiento antirretroviral a infectados por el VIH, el presidente subrayó la eficacia que estaba teniendo la estrategia “ABC” (siglas en inglés de abstinencia, ser fiel y condón).
Coincidiendo con la estancia en África del presidente, se votaba en el Congreso de Estados Unidos la propuesta de renovar el plan de ayuda (PEPFAR), que desde 2003 ha permitido que el número de personas tratadas contra el virus del sida en los países subsaharianos haya pasado de 50.000 a 1,4 millones. El debate se centraba en las posturas encontradas de quienes defienden la eficacia de promover la abstinencia hasta el matrimonio y la fidelidad después, y los que, por el contrario, ven accesorio el apoyo económico a estas políticas. Finalmente, tras una transacción entre republicanos y demócratas, el Congreso aprobó seguir financiando la lucha contra la pandemia mediante este programa con una dotación de 50.000 millones de dólares para los próximos cinco años.
La novedad reside en que no se determinan las cantidades que deben destinarse a las políticas en pro de la abstinencia y la fidelidad: simplemente se fijan unos porcentajes a los países receptores, por debajo de los cuales deben informar. El cambio podría perjudicar el enfoque ABC, por la tendencia de algunos países a abandonarlo para centrarse únicamente en el uso de preservativos.
Coincidiendo con la estancia en África del presidente, se votaba en el Congreso de Estados Unidos la propuesta de renovar el plan de ayuda (PEPFAR), que desde 2003 ha permitido que el número de personas tratadas contra el virus del sida en los países subsaharianos haya pasado de 50.000 a 1,4 millones. El debate se centraba en las posturas encontradas de quienes defienden la eficacia de promover la abstinencia hasta el matrimonio y la fidelidad después, y los que, por el contrario, ven accesorio el apoyo económico a estas políticas. Finalmente, tras una transacción entre republicanos y demócratas, el Congreso aprobó seguir financiando la lucha contra la pandemia mediante este programa con una dotación de 50.000 millones de dólares para los próximos cinco años.
La novedad reside en que no se determinan las cantidades que deben destinarse a las políticas en pro de la abstinencia y la fidelidad: simplemente se fijan unos porcentajes a los países receptores, por debajo de los cuales deben informar. El cambio podría perjudicar el enfoque ABC, por la tendencia de algunos países a abandonarlo para centrarse únicamente en el uso de preservativos.
La ética del cuidado, ¿ética de la mujer? - Por Fernando Pascual, Equipo Gama
Algunos autores se han preguntado si existe un “pensamiento masculino” y un “pensamiento femenino”. Otros han lanzado una pregunta parecida en el campo de las acciones: ¿existe una ética del hombre y otra ética de la mujer?
Son preguntas que han cobrado fuerza en las últimas décadas, pero que habían sido formuladas ya en la Antigüedad. Platón, por ejemplo, no reconocía ninguna diferencia entre el hombre y la mujer en lo que se refiere a la vida del alma, es decir, en lo que se refiere al pensamiento y al actuar moral. Para Platón, tanto los hombres como las mujeres eran capaces de resultados muy similares en estos campos de la acción humana.
Conviene recordar el presupuesto desde el cual Platón llegó a esta idea “revolucionaria” en su tiempo: establecer una fuerte distinción entre el alma y el cuerpo. La sexualidad quedó situada en el ámbito de lo corporal, de lo contingente, de lo inferior. El actuar, en cambio, nacía desde el alma, que tenía un valor muy superior respecto del cuerpo, y no existía diferencia alguna entre el alma del hombre y el alma de la mujer.
En la actualidad también hay pensadores que ven el sexo como algo marginal o inferior, en parte debido a las contingencias corporales, en parte promovido por formas de educación de tipo discriminatorio. Entre estos autores es fácil intuir, en un modo más o menos escondido, una cierta concepción dualista del ser humano, en la que la vida intelectual y la vida moral puede superar las contingencias corporales para llegar a una uniformidad tal que no sea posible encontrar, en ese ámbito, diferencia alguna entre hombres y mujeres.
Pero las cosas no están tan claras. Según otros pensadores, existen diferencias intelectuales y diferencias morales que tienen su raíz en la constitución somática de cada uno, en lo genético, entre lo cual se encuentra también la propia sexualidad.
No es el momento de dirimir aquí un problema tan complejo, sino de considerar una teoría ética que se ha desarrollado en este contexto, y que subraya precisamente la dimensión afectiva de nuestras conductas por encima de visiones y de sistemas que miran, más bien, a normas universales más o menos abstractas. Nos estamos refiriendo a las éticas del cuidado (conocidas por su término en inglés como “ethics of care”).
En general, la ética del cuidado quiere recuperar la importancia de las dimensiones emotivas y los sentimientos, de las relaciones y del interés, en la vida moral.
Frente a éticas que buscan lo puramente formal (como el kantismo), lo meramente legal (como algunas interpretaciones de las éticas del derecho), o que deciden en función de los beneficios individuales o sociales (como el utilitarismo), la ética del cuidado quiere centrarse en el sujeto, en sus relaciones y afectos, en su manera de “imbuirse” en una situación o problemática ética, y en su deseo de decidir del modo que más favorezca el bienestar del otro, incluso por encima de reglas abstractas que no llegan a comprender las dimensiones emotivas de cada situación.
Es conocido que algunos autores han relacionado la ética del cuidado con el modo de pensar y actuar típicamente femenino. Podemos recordar aquí los nombres de Carol Gilligan, con su obra “In a different voice” (1982), y de Annette Baier (que publicó “Postures of the mind” en 1985).
Para Gilligan, por ejemplo, los hombres (en general, no de modo exclusivo) tienden a subrayar la importancia de los derechos y la justicia, de los principios abstractos, mientras las mujeres (también en general) darían mayor importancia al sentido de responsabilidad que nace de las relaciones humanas, sentido que se hace especialmente fuerte en las relaciones entre padres e hijos.
No han faltado autores, también en las filas del feminismo, que han criticado esta posición por considerarla reductiva y promotora de injusticias. La mujer, dicen estos autores, no piensa sólo en clave de afectos y de responsabilidad, ni los hombres se reducen a hacer cálculos en función del derecho o de los principios universales. Igualmente, los críticos han notado que la diferencia de comportamientos éticos entre hombres y mujeres puede ser el resultado de la educación e, incluso, de una situación discriminatoria en la cual la mujer se ha visto siempre relegada a funciones de servicio y de atención de las necesidades domésticas.
Más allá de esta discusión, podríamos notar que el comportamiento ético de todo ser humano (hombre o mujer) implica la relación de muchos elementos. Por un lado, tenemos una inteligencia que recoge informaciones, que analiza una situación más o menos compleja, que entrevé diversas líneas de acción. Entre las posibilidades operativas, algunas se presentan como más fáciles, otras más difíciles; unas pueden ser legales y otras no; unas pueden producir un resultado en breve tiempo y otras a más largo plazo.
La visión religiosa influye también a la hora de decidir, lo mismo que la visión sobre lo que significa ser individuo de la especie humana. Un materialista cierra el horizonte de la acción a lo intramundano, mientras que un espiritualista se abre a lo transcendente y a la vida después de la muerte. En cada perspectiva el modo de juzgar la misma situación puede ser muy distinta.
Luego llega el momento de la decisión, en la que la voluntad se pone en juego. La complejidad del ser humano nos hace reconocer que no actuamos según lo que la inteligencia haya considerado como lo mejor, pues hay situaciones en las que tenemos claro que algo debe hacerse y no lo hacemos, y otras en las que consideramos injusta una estrategia operativa, y luego la llevamos a cabo. Elementos como el miedo, algún interés más o menos honesto, presiones familiares, sociales o de trabajo, llevan a poner en práctica comportamientos que habían sido inicialmente considerados como inmorales.
Un encargado de contratar personal, por ejemplo, cree (a nivel intelectual) que el sexo no debe establecer discriminaciones a la hora de asumir a un nuevo empleado. Sin embargo, puede encontrarse con una directiva de la empresa según la cual no hay que contratar a mujeres en edad fértil para determinados puestos de trabajo. Su actuación puede seguir su conciencia (a riesgo de ser despedido) o someterse al miedo y actuar, así, de forma discriminatoria.
En este complejo cuadro de las opciones morales, la ética del cuidado ofrece elementos interesantes, pero no suficientes, para determinar un comportamiento ético.
Son importantes, reconoce esta ética, las dimensiones emotiva y la responsabilidad, pero los sentimientos y el grado de implicación afectiva que pueden nacer en nosotros frente a otra persona no son suficientes para determinar una línea de acción éticamente correcta. Si el afecto familiar puede llevar a proporcionar dinero al hijo drogadicto que pide ayuda a sus padres, ese mismo afecto debería descubrir la importancia de otros principios éticos (también el de justicia) por el cual el modo de tratar al hijo puede ser radicalmente distinto.
Desde luego, los principios de justicia, respeto de la ley, fidelidad a la conciencia, no deberían contraponerse al afecto que une y que relaciona entre sí a los seres humanos, no sólo en el ámbito de la familia, sino también en las múltiples situaciones sociales que pueden crearse en la vida (encuentros casuales, relaciones de trabajo o de estudio, amistades, etc.). El verdadero afecto implica la integración de los deberes éticos en el ámbito de las relaciones, y esto vale tanto para el hombre como para la mujer.
En este sentido, la ética del cuidado no puede ser una ética sólo “para las mujeres” (algunas feministas defienden con firmeza esta idea), sino que corresponde a las exigencias más profundas de todo ser humano, llamado a existir desde los demás y para los demás. Un actuar ético que no tenga en cuenta al otro en su valor y dignidad como ser humano no corresponde al verdadero bien, que podemos descubrir todos, hombres o mujeres, desde el corazón que ama a los demás por lo que son y por lo que significan para nosotros.
Si ésta puede ser una contribución importante de la ética del cuidado, conviene subrayar que no es un signo discriminatorio el reconocer que las mujeres tienen una mayor capacidad de vivir de esta manera. Todo lo contrario: es una cualidad y una invitación a todos, también a los varones, a elevar el estándar moral, a pensar y a actuar “con una voz diferente” (parafraseando el título de la obra de Gilligan), con una voz capaz de acoger al otro en cuanto ser valioso en sí mismo.
Son preguntas que han cobrado fuerza en las últimas décadas, pero que habían sido formuladas ya en la Antigüedad. Platón, por ejemplo, no reconocía ninguna diferencia entre el hombre y la mujer en lo que se refiere a la vida del alma, es decir, en lo que se refiere al pensamiento y al actuar moral. Para Platón, tanto los hombres como las mujeres eran capaces de resultados muy similares en estos campos de la acción humana.
Conviene recordar el presupuesto desde el cual Platón llegó a esta idea “revolucionaria” en su tiempo: establecer una fuerte distinción entre el alma y el cuerpo. La sexualidad quedó situada en el ámbito de lo corporal, de lo contingente, de lo inferior. El actuar, en cambio, nacía desde el alma, que tenía un valor muy superior respecto del cuerpo, y no existía diferencia alguna entre el alma del hombre y el alma de la mujer.
En la actualidad también hay pensadores que ven el sexo como algo marginal o inferior, en parte debido a las contingencias corporales, en parte promovido por formas de educación de tipo discriminatorio. Entre estos autores es fácil intuir, en un modo más o menos escondido, una cierta concepción dualista del ser humano, en la que la vida intelectual y la vida moral puede superar las contingencias corporales para llegar a una uniformidad tal que no sea posible encontrar, en ese ámbito, diferencia alguna entre hombres y mujeres.
Pero las cosas no están tan claras. Según otros pensadores, existen diferencias intelectuales y diferencias morales que tienen su raíz en la constitución somática de cada uno, en lo genético, entre lo cual se encuentra también la propia sexualidad.
No es el momento de dirimir aquí un problema tan complejo, sino de considerar una teoría ética que se ha desarrollado en este contexto, y que subraya precisamente la dimensión afectiva de nuestras conductas por encima de visiones y de sistemas que miran, más bien, a normas universales más o menos abstractas. Nos estamos refiriendo a las éticas del cuidado (conocidas por su término en inglés como “ethics of care”).
En general, la ética del cuidado quiere recuperar la importancia de las dimensiones emotivas y los sentimientos, de las relaciones y del interés, en la vida moral.
Frente a éticas que buscan lo puramente formal (como el kantismo), lo meramente legal (como algunas interpretaciones de las éticas del derecho), o que deciden en función de los beneficios individuales o sociales (como el utilitarismo), la ética del cuidado quiere centrarse en el sujeto, en sus relaciones y afectos, en su manera de “imbuirse” en una situación o problemática ética, y en su deseo de decidir del modo que más favorezca el bienestar del otro, incluso por encima de reglas abstractas que no llegan a comprender las dimensiones emotivas de cada situación.
Es conocido que algunos autores han relacionado la ética del cuidado con el modo de pensar y actuar típicamente femenino. Podemos recordar aquí los nombres de Carol Gilligan, con su obra “In a different voice” (1982), y de Annette Baier (que publicó “Postures of the mind” en 1985).
Para Gilligan, por ejemplo, los hombres (en general, no de modo exclusivo) tienden a subrayar la importancia de los derechos y la justicia, de los principios abstractos, mientras las mujeres (también en general) darían mayor importancia al sentido de responsabilidad que nace de las relaciones humanas, sentido que se hace especialmente fuerte en las relaciones entre padres e hijos.
No han faltado autores, también en las filas del feminismo, que han criticado esta posición por considerarla reductiva y promotora de injusticias. La mujer, dicen estos autores, no piensa sólo en clave de afectos y de responsabilidad, ni los hombres se reducen a hacer cálculos en función del derecho o de los principios universales. Igualmente, los críticos han notado que la diferencia de comportamientos éticos entre hombres y mujeres puede ser el resultado de la educación e, incluso, de una situación discriminatoria en la cual la mujer se ha visto siempre relegada a funciones de servicio y de atención de las necesidades domésticas.
Más allá de esta discusión, podríamos notar que el comportamiento ético de todo ser humano (hombre o mujer) implica la relación de muchos elementos. Por un lado, tenemos una inteligencia que recoge informaciones, que analiza una situación más o menos compleja, que entrevé diversas líneas de acción. Entre las posibilidades operativas, algunas se presentan como más fáciles, otras más difíciles; unas pueden ser legales y otras no; unas pueden producir un resultado en breve tiempo y otras a más largo plazo.
La visión religiosa influye también a la hora de decidir, lo mismo que la visión sobre lo que significa ser individuo de la especie humana. Un materialista cierra el horizonte de la acción a lo intramundano, mientras que un espiritualista se abre a lo transcendente y a la vida después de la muerte. En cada perspectiva el modo de juzgar la misma situación puede ser muy distinta.
Luego llega el momento de la decisión, en la que la voluntad se pone en juego. La complejidad del ser humano nos hace reconocer que no actuamos según lo que la inteligencia haya considerado como lo mejor, pues hay situaciones en las que tenemos claro que algo debe hacerse y no lo hacemos, y otras en las que consideramos injusta una estrategia operativa, y luego la llevamos a cabo. Elementos como el miedo, algún interés más o menos honesto, presiones familiares, sociales o de trabajo, llevan a poner en práctica comportamientos que habían sido inicialmente considerados como inmorales.
Un encargado de contratar personal, por ejemplo, cree (a nivel intelectual) que el sexo no debe establecer discriminaciones a la hora de asumir a un nuevo empleado. Sin embargo, puede encontrarse con una directiva de la empresa según la cual no hay que contratar a mujeres en edad fértil para determinados puestos de trabajo. Su actuación puede seguir su conciencia (a riesgo de ser despedido) o someterse al miedo y actuar, así, de forma discriminatoria.
En este complejo cuadro de las opciones morales, la ética del cuidado ofrece elementos interesantes, pero no suficientes, para determinar un comportamiento ético.
Son importantes, reconoce esta ética, las dimensiones emotiva y la responsabilidad, pero los sentimientos y el grado de implicación afectiva que pueden nacer en nosotros frente a otra persona no son suficientes para determinar una línea de acción éticamente correcta. Si el afecto familiar puede llevar a proporcionar dinero al hijo drogadicto que pide ayuda a sus padres, ese mismo afecto debería descubrir la importancia de otros principios éticos (también el de justicia) por el cual el modo de tratar al hijo puede ser radicalmente distinto.
Desde luego, los principios de justicia, respeto de la ley, fidelidad a la conciencia, no deberían contraponerse al afecto que une y que relaciona entre sí a los seres humanos, no sólo en el ámbito de la familia, sino también en las múltiples situaciones sociales que pueden crearse en la vida (encuentros casuales, relaciones de trabajo o de estudio, amistades, etc.). El verdadero afecto implica la integración de los deberes éticos en el ámbito de las relaciones, y esto vale tanto para el hombre como para la mujer.
En este sentido, la ética del cuidado no puede ser una ética sólo “para las mujeres” (algunas feministas defienden con firmeza esta idea), sino que corresponde a las exigencias más profundas de todo ser humano, llamado a existir desde los demás y para los demás. Un actuar ético que no tenga en cuenta al otro en su valor y dignidad como ser humano no corresponde al verdadero bien, que podemos descubrir todos, hombres o mujeres, desde el corazón que ama a los demás por lo que son y por lo que significan para nosotros.
Si ésta puede ser una contribución importante de la ética del cuidado, conviene subrayar que no es un signo discriminatorio el reconocer que las mujeres tienen una mayor capacidad de vivir de esta manera. Todo lo contrario: es una cualidad y una invitación a todos, también a los varones, a elevar el estándar moral, a pensar y a actuar “con una voz diferente” (parafraseando el título de la obra de Gilligan), con una voz capaz de acoger al otro en cuanto ser valioso en sí mismo.
Una decisión del Tribunal Supremo francés sobre los niños nacidos sin vida
Por Carlos Martínez de Aguirre - Aceprensa
El pasado 6 de febrero, la Cour de Cassation francesa (Tribunal Supremo) ha permitido que sean inscritos en el Registro Civil los concebidos nacidos sin vida, con independencia del tiempo de gestación y de su peso al nacer. Hasta ahora, y desde 2001, ello era ya posible, pero solo cuando la gestación había durado más de 22 semanas, o el nacido sin vida pesaba más de 500 gramos. Estas últimas son las limitaciones que ha hecho desaparecer ahora la Cour de Cassation.
De lo que se trata es de proporcionar un consuelo a los padres que han perdido a su hijo durante el embarazo: se permite ahora para todos los concebidos que se les dé un nombre propio, que sean inscritos con ese nombre en el Libro de familia y en el Registro civil, y que se les entierre como a cualquier persona; no adquieren, sin embargo, personalidad jurídica, ni derechos en general, ni toman los apellidos de los padres, ni se establece vínculo jurídico de filiación.
La decisión de la Cour de Cassation ha suscitado diversas reacciones. Por un lado, el movimiento pro-vida ha encontrado en ella un reconocimiento de la humanidad del concebido, que permitiría replantear el aborto, o la experimentación con embriones. Por esas mismas razones los partidarios del aborto han mostrado su preocupación, y se han oído diversas voces dirigidas a advertir que si el dolor de las familias debe ser respetado, no ha de serlo a costa de la posibilidad de abortar, o de experimentar con embriones, manipularlos o destruirlos. En este último sentido, no ha faltado quien ha intentado aclarar a la Cour de Cassation, por si lo necesitaba, que no es lo mismo un embrión, que un feto, que un niño.
El estatuto jurídico del concebido
La cuestión es susceptible de una doble aproximación. La primera, de la que no me voy a ocupar aquí, de carácter más técnico, relativa a los requisitos del nacimiento, y a la inscripción en el Registro Civil. La segunda aproximación es más de fondo: ¿en qué medida esas decisiones pueden afectar al estatuto jurídico del concebido en el Derecho francés?
No cabe duda de que lo que hay detrás de tales decisiones es el reconocimiento implícito de que el concebido es un ser humano: por eso puede ser inscrito en el Registro Civil o en el Libro de Familia. Con una mascota no es posible hacer nada de eso: un perro o un gato nunca podrán acceder al Registro Civil o al Libro de familia, por muy queridos que sean, y por mucho dolor que su muerte haya ocasionado a sus dueños. Desde esta perspectiva, es razonable la satisfacción de quienes luchan por el reconocimiento del derecho a la vida de todos los seres humanos, desde el primer momento de su existencia.
Pero las decisiones de la Cour de Cassation presentan también algunos perfiles preocupantes. Y es que al final son los padres los que pueden decidir si piden o no ese conjunto de efectos (nombre, inscripción, entierro…) respecto a su hijo nacido sin vida, de manera que en último extremo todo ello depende no de la naturaleza del concebido –de que sea un ser humano– sino de la voluntad de los padres.
¿Qué aspectos predominan: los positivos o los negativos? Es difícil decirlo, pero en mi opinión quizá sean más relevantes los positivos. Dar al nacido sin vida un nombre, e inscribirlo en el Libro de Familia o en el Registro Civil es reconocer su humanidad. Pero hay más: va quedando cada vez más claro que estamos ante un ser humano sometido a la voluntad de otros seres humano en cuanto a si va a vivir o no (aborto), si va a ser o no manipulado (experimentación con embriones), y en caso de que fallezca antes de nacer, si va a tener o no un nombre, o va a ser o no inscrito en el Registro para consuelo de sus padres: todo, en función de los deseos, sentimientos o intereses de los seres humanos ya nacidos.
No es extraño que estas decisiones hayan puesto nerviosos a quienes son partidarios del aborto, o de la investigación con embriones. Buena muestra puede ser esa diferenciación entre embrión, feto y niño, que bien entendida se vuelve contra quien la esgrime, porque en realidad demuestra que estamos hablando del mismo ser en diferentes fases de su única vida; ¿por qué pararse en el niño, y no seguir adelante?: embrión, feto, niño, adolescente, joven, adulto, anciano… Esas son las edades del hombre. ¿Haremos depender su humanidad de su edad?
El pasado 6 de febrero, la Cour de Cassation francesa (Tribunal Supremo) ha permitido que sean inscritos en el Registro Civil los concebidos nacidos sin vida, con independencia del tiempo de gestación y de su peso al nacer. Hasta ahora, y desde 2001, ello era ya posible, pero solo cuando la gestación había durado más de 22 semanas, o el nacido sin vida pesaba más de 500 gramos. Estas últimas son las limitaciones que ha hecho desaparecer ahora la Cour de Cassation.
De lo que se trata es de proporcionar un consuelo a los padres que han perdido a su hijo durante el embarazo: se permite ahora para todos los concebidos que se les dé un nombre propio, que sean inscritos con ese nombre en el Libro de familia y en el Registro civil, y que se les entierre como a cualquier persona; no adquieren, sin embargo, personalidad jurídica, ni derechos en general, ni toman los apellidos de los padres, ni se establece vínculo jurídico de filiación.
La decisión de la Cour de Cassation ha suscitado diversas reacciones. Por un lado, el movimiento pro-vida ha encontrado en ella un reconocimiento de la humanidad del concebido, que permitiría replantear el aborto, o la experimentación con embriones. Por esas mismas razones los partidarios del aborto han mostrado su preocupación, y se han oído diversas voces dirigidas a advertir que si el dolor de las familias debe ser respetado, no ha de serlo a costa de la posibilidad de abortar, o de experimentar con embriones, manipularlos o destruirlos. En este último sentido, no ha faltado quien ha intentado aclarar a la Cour de Cassation, por si lo necesitaba, que no es lo mismo un embrión, que un feto, que un niño.
El estatuto jurídico del concebido
La cuestión es susceptible de una doble aproximación. La primera, de la que no me voy a ocupar aquí, de carácter más técnico, relativa a los requisitos del nacimiento, y a la inscripción en el Registro Civil. La segunda aproximación es más de fondo: ¿en qué medida esas decisiones pueden afectar al estatuto jurídico del concebido en el Derecho francés?
No cabe duda de que lo que hay detrás de tales decisiones es el reconocimiento implícito de que el concebido es un ser humano: por eso puede ser inscrito en el Registro Civil o en el Libro de Familia. Con una mascota no es posible hacer nada de eso: un perro o un gato nunca podrán acceder al Registro Civil o al Libro de familia, por muy queridos que sean, y por mucho dolor que su muerte haya ocasionado a sus dueños. Desde esta perspectiva, es razonable la satisfacción de quienes luchan por el reconocimiento del derecho a la vida de todos los seres humanos, desde el primer momento de su existencia.
Pero las decisiones de la Cour de Cassation presentan también algunos perfiles preocupantes. Y es que al final son los padres los que pueden decidir si piden o no ese conjunto de efectos (nombre, inscripción, entierro…) respecto a su hijo nacido sin vida, de manera que en último extremo todo ello depende no de la naturaleza del concebido –de que sea un ser humano– sino de la voluntad de los padres.
¿Qué aspectos predominan: los positivos o los negativos? Es difícil decirlo, pero en mi opinión quizá sean más relevantes los positivos. Dar al nacido sin vida un nombre, e inscribirlo en el Libro de Familia o en el Registro Civil es reconocer su humanidad. Pero hay más: va quedando cada vez más claro que estamos ante un ser humano sometido a la voluntad de otros seres humano en cuanto a si va a vivir o no (aborto), si va a ser o no manipulado (experimentación con embriones), y en caso de que fallezca antes de nacer, si va a tener o no un nombre, o va a ser o no inscrito en el Registro para consuelo de sus padres: todo, en función de los deseos, sentimientos o intereses de los seres humanos ya nacidos.
No es extraño que estas decisiones hayan puesto nerviosos a quienes son partidarios del aborto, o de la investigación con embriones. Buena muestra puede ser esa diferenciación entre embrión, feto y niño, que bien entendida se vuelve contra quien la esgrime, porque en realidad demuestra que estamos hablando del mismo ser en diferentes fases de su única vida; ¿por qué pararse en el niño, y no seguir adelante?: embrión, feto, niño, adolescente, joven, adulto, anciano… Esas son las edades del hombre. ¿Haremos depender su humanidad de su edad?
martes, 4 de marzo de 2008
S.O.S., dejadnos ser madres - Por Jorge Enrique Mújica, Equipo Gama
El hombre y la mujer no son, no eran, ni serán nunca iguales (que no significa que no tengan igualdad de derechos y responsabilidades). La impronta física del nacimiento, reflejo externo de lo más hondo que existe en cada hombre y mujer, su alma, nos lo hace evidente; el ser humano es un ser sexuado sólo en dos modos posibles, hombre o mujer.
El afán por sembrar la confusión ha llegado hasta la negación del primer valor, del más excelso don de la feminidad, de su ser mujer: la maternidad.
Hoy en día las políticas familiares de muchos países la han desprotegido; buena parte de la opinión pública joven femenina la ha venido minusvalorando y tomando como muro de contención que imposibilita el ulterior desarrollo profesional. No se promueve en foros mundiales, vende poco en televisión, el cine la ha olvidado como argumento central, no se anuncia en centros comerciales ni es portada de diarios y revistas… Se ha tomado como un anti-valor, como una decisión poco moderna, como una condena.
Y sin embargo, poco a poco, parece encenderse otra vez la luz de la esperanza que no hace sino recordar que la mujer también tiene el derecho, el más noble, a que no se desvirtúe ni se “ideologize” la maternidad. Son pequeñas sacudidas “sísmicas” de voces femeninas con resonancia pública que quieren reivindicar el orgullo de serlo.
Ahí está la octogenaria Ivonne Knibiehler, historiadora francesa y conocida figura del feminismo, quien en entrevista al diario Le Monde declaró que “La maternidad seguirá siendo una cuestión capital de la identidad femenina”. “El feminismo debe en primer lugar repensar la maternidad; todo lo demás será por añadidura”, ha precisado.
O ahí está también la ex periodista premio Pulitzer y ahora escritora asistente para la universidad de Stanford, Catherine Ellison, quien aventurada en la barca de la maternidad ha escrito “La inteligencia maternal”, un libro donde asegura que la maternidad hace a la mujer más capaz.
Otra mujer, Elise Claeson, periodista sueca de unos de los principales periódicos nórdicos, el Svenska Dagbladet, ha alzado la voz en una de sus columnas al escribir: “Oídnos, queremos ser madres”. Eva Herman, durante 18 años reconocida presentadora del informativo más visto en la televisión alemana, ha salido de lo políticamente correcto al escribir para la revista Cicero que abandonar el hogar no es un imperativo categórico. A la par que en Alemania salía su libro “El principio de Eva”, en Suiza aparecía “Ama de casa, el mejor trabajo del mundo”, de Marianne Siegenthaler, con buena acogida por parte de las “managers domésticas”.
Perspectivas de mujeres como las mencionadas reivindican el papel de la maternidad en la sociedad; hacen recordar que el verdadero feminismo aboga por una revalorización de la dignidad, del papel y de la vocación de la mujer. Es cierto que la maternidad es también una vocación que implica deberes, pero son esos deberes precisamente los que la hacen más noble, más loable, más ella. Y es que sólo una mujer puede ser madre. Sólo ella es capaz de dar lo que únicamente dan las “mamás”: su maternidad.
La mujer tiene el derecho a no ser influenciada por quienes hacen ver el tesoro de la maternidad como una carga, una condena, una actitud poco moderna. Tal vez aquellos que así piensan o que a esto encaminan, jamás han sentido el beso único y maravilloso de un hijo que es capaz de pronunciar por vez primera y con la ternura propia de los niños, la palabra “mamá”.
El afán por sembrar la confusión ha llegado hasta la negación del primer valor, del más excelso don de la feminidad, de su ser mujer: la maternidad.
Hoy en día las políticas familiares de muchos países la han desprotegido; buena parte de la opinión pública joven femenina la ha venido minusvalorando y tomando como muro de contención que imposibilita el ulterior desarrollo profesional. No se promueve en foros mundiales, vende poco en televisión, el cine la ha olvidado como argumento central, no se anuncia en centros comerciales ni es portada de diarios y revistas… Se ha tomado como un anti-valor, como una decisión poco moderna, como una condena.
Y sin embargo, poco a poco, parece encenderse otra vez la luz de la esperanza que no hace sino recordar que la mujer también tiene el derecho, el más noble, a que no se desvirtúe ni se “ideologize” la maternidad. Son pequeñas sacudidas “sísmicas” de voces femeninas con resonancia pública que quieren reivindicar el orgullo de serlo.
Ahí está la octogenaria Ivonne Knibiehler, historiadora francesa y conocida figura del feminismo, quien en entrevista al diario Le Monde declaró que “La maternidad seguirá siendo una cuestión capital de la identidad femenina”. “El feminismo debe en primer lugar repensar la maternidad; todo lo demás será por añadidura”, ha precisado.
O ahí está también la ex periodista premio Pulitzer y ahora escritora asistente para la universidad de Stanford, Catherine Ellison, quien aventurada en la barca de la maternidad ha escrito “La inteligencia maternal”, un libro donde asegura que la maternidad hace a la mujer más capaz.
Otra mujer, Elise Claeson, periodista sueca de unos de los principales periódicos nórdicos, el Svenska Dagbladet, ha alzado la voz en una de sus columnas al escribir: “Oídnos, queremos ser madres”. Eva Herman, durante 18 años reconocida presentadora del informativo más visto en la televisión alemana, ha salido de lo políticamente correcto al escribir para la revista Cicero que abandonar el hogar no es un imperativo categórico. A la par que en Alemania salía su libro “El principio de Eva”, en Suiza aparecía “Ama de casa, el mejor trabajo del mundo”, de Marianne Siegenthaler, con buena acogida por parte de las “managers domésticas”.
Perspectivas de mujeres como las mencionadas reivindican el papel de la maternidad en la sociedad; hacen recordar que el verdadero feminismo aboga por una revalorización de la dignidad, del papel y de la vocación de la mujer. Es cierto que la maternidad es también una vocación que implica deberes, pero son esos deberes precisamente los que la hacen más noble, más loable, más ella. Y es que sólo una mujer puede ser madre. Sólo ella es capaz de dar lo que únicamente dan las “mamás”: su maternidad.
La mujer tiene el derecho a no ser influenciada por quienes hacen ver el tesoro de la maternidad como una carga, una condena, una actitud poco moderna. Tal vez aquellos que así piensan o que a esto encaminan, jamás han sentido el beso único y maravilloso de un hijo que es capaz de pronunciar por vez primera y con la ternura propia de los niños, la palabra “mamá”.
domingo, 2 de marzo de 2008
Batalla en Colombia por mujer que pide aborto eugenésico
BOGOTÁ, 29 Feb. 08 (ACI).-Una mujer colombiana con un bebé en su vientre de casi siete meses de gestación ha entablado un juicio para reclamar que el Hospital San Ignacio le practique un aborto luego de comprobar que el niño presenta malformaciones.La madre, Migdony Yolima Bernal Castillo decidió entablar el juicio luego que el Hospital San Ignacio alegara razones éticas para no practicar el aborto e insistir que el niño, pese a las malformaciones, se puede salvar y vivir.La madre alegó que su hijo, que padece de hidrocefalia y crecimiento asimétrico, debe ser eliminado aduciendo que "es mejor vivir ese dolor ahora y evitar ver a nuestro hijo así, porque él tiene derecho a una vida digna".El hospital, regida por la Compañía de Jesús, asegura que el procedimiento no solo no aplica en este caso sino que va en contra de sus principios. Y sus voceros dicen que irán hasta las últimas consecuencias para defenderlos."Por la posición ética y de misión del Hospital, en ningún momento se realizarán abortos", aseguró ayer el doctor Julio César Castellanos, director del San Ignacio; y añadió que esperarán al fallo judicial antes de decidir cuál será su siguiente paso.Según un funcionario del Ministerio de la Protección Social, el hospital solo puede negarse si existe un documento conjunto firmado por todos los médicos para manifestar una objeción de conciencia frente al aborto, que la Corte Constitucional legalizó en Colombia para casos de violación, grave malformación del feto o grave riesgo para la madre y el bebé.Sin embargo, según la misma legislación los abortos son legales hasta las 22 semanas de embarazo. La mujer ya tiene 27; pero aduce que la tardanza se debe a "negligencia medica", sobre la cual deberá decidir la justiciaSegún la Secretaría de Salud, hacerlo en este momento sería poner en riesgo la vida de la madre.Castellanos señaló que "hicimos una valoración y confirmamos que el feto tiene malformaciones graves, pero estas no son letales. Han nacido niños con ellas".
sábado, 1 de marzo de 2008
Los hogares sin hijos o unipersonales superan por primera vez a la familia nuclear
Los hogares sin hijos o unipersonales superan por primera vez a la familia nuclear, según el Instituto Vasco de Estadística.
La familia nuclear ha sido superada por primera vez por las familias sin hijos o aquellas compuestas por una sola persona, según datos del Instituto Vasco de Estadística. La Federación de Familias Numerosas de Euskadi (Hirukide) ha advertido que este hecho puede derivar en una sociedad "sin cohesión social" y sin poder mantener un sistema de pensiones. Hirukide considera que el problema de la vivienda y las dificultades para conciliar vida familiar y laboral "no ayudan a la hora de tener hijos“, y pide un replanteamiento de las ayudas actuales a la familia.
La familia nuclear ha sido superada por primera vez por las familias sin hijos o aquellas compuestas por una sola persona, según datos del Instituto Vasco de Estadística. La Federación de Familias Numerosas de Euskadi (Hirukide) ha advertido que este hecho puede derivar en una sociedad "sin cohesión social" y sin poder mantener un sistema de pensiones. Hirukide considera que el problema de la vivienda y las dificultades para conciliar vida familiar y laboral "no ayudan a la hora de tener hijos“, y pide un replanteamiento de las ayudas actuales a la familia.
El Papa alienta a norteamericanos a defender la vida, el matrimonio y la familia
VATICANO, 29 Feb. 08 / 09:36 am (ACI).- Al recibir esta mañana las cartas credenciales de la Dra. Mary Ann Glendon, nueva embajadora de los Estados Unidos ante la Santa Sede, el Papa Benedicto XVI expresó su aliento a aquellos norteamericanos que trabajan por defender el derecho a la vida, el matrimonio como la unión estable entre un hombre y una mujer, y la familia.
El Pontífice destacó ante todo la experiencia de la Dra. Glendon, que hasta el momento de asumir su nueva responsabilidad se desempeñaba como Presidenta de la Pontificia Academia para las Ciencias, y sirvió a la Santa Sede en diversas misiones internacionales.
"Estados Unidos ha sido una nación que valora el papel de la creencia religiosa para asegurar un orden democrático vibrante y éticamente sólido", dijo el Papa; y agregó que "el ejemplo de su nación uniendo personas de buena voluntad, sin distinción de raza, nacionalidad o credo, en una visión compartida y una disciplinada búsqueda del bien común ha alentado a muchas naciones jóvenes en sus esfuerzos por crear un orden social armonioso, libre y socialmente justo".
El Pontífice recordó que las guerras y exterminios del siglo XX "han dejado en claro que el futuro de la humanidad no puede depender de un mero compromiso político. Más bien, debe ser el fruto de un consenso más profundo basado en el reconocimiento de verdades universales enraizadas en la reflexión razonada en los postulados de nuestra humanidad común".
Al respecto, el Papa expresó su confianza en que "su país, establecido en la verdad evidente de que el Creador ha concedido a cada ser humano ciertos derechos inalienables, seguirá encontrando en los principios de la ley moral común, consagrada en sus documentos fundacionales, una guía segura para ejercer el liderazgo en la comunidad internacional".
El Pontífice recordó que la búsqueda del bienestar mundial implica "primero y ante todo, trabajar por el desarrollo integral de los pueblos, especialmente a través de la proporción de asistencia médica adecuada, de la eliminación de pandemias como el SIDA, más amplias oportunidades educativas para los jóvenes, la promoción de las mujeres y la lucha contra la corrupción y la militarización que distraen valiosos recursos de muchos hermanos y hermanas en las naciones más pobres".
El Santo Padre se refirió luego a las tensiones en el Medio Oriente y expresó su esperanza en el éxito de los acuerdos alcanzados en la cumbre de Annapolis auspiciada por Estados Unidos; pero señaló que "la solución de éstos y otros problemas similares demandan confiar y comprometerse con el trabajo de cuerpos internacionales como la Organización de Naciones Unidas, que por su naturaleza es capaz de impulsar un genuino diálogo y comprensión, reconciliando visiones divergentes, y desarrollando políticas multilaterales".
Finalmente, el Pontífice concluyó señalando: "El histórico aprecio del pueblo norteamericano del papel de la religión en la configuración del ámbito público y en arrojar luz en la dimensión moral inherente a los asuntos sociales, un papel muchas veces cuestionado por un limitado entendimiento de la vida política y del discurso público, se refleja en los esfuerzos de tantos de sus conciudadanos y líderes del gobierno para garantizar la protección legal del don de Dios de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, y la salvaguardia de la institución del matrimonio, reconocida como la estable unión entre un hombre y una mujer, y de la familia".
El Pontífice destacó ante todo la experiencia de la Dra. Glendon, que hasta el momento de asumir su nueva responsabilidad se desempeñaba como Presidenta de la Pontificia Academia para las Ciencias, y sirvió a la Santa Sede en diversas misiones internacionales.
"Estados Unidos ha sido una nación que valora el papel de la creencia religiosa para asegurar un orden democrático vibrante y éticamente sólido", dijo el Papa; y agregó que "el ejemplo de su nación uniendo personas de buena voluntad, sin distinción de raza, nacionalidad o credo, en una visión compartida y una disciplinada búsqueda del bien común ha alentado a muchas naciones jóvenes en sus esfuerzos por crear un orden social armonioso, libre y socialmente justo".
El Pontífice recordó que las guerras y exterminios del siglo XX "han dejado en claro que el futuro de la humanidad no puede depender de un mero compromiso político. Más bien, debe ser el fruto de un consenso más profundo basado en el reconocimiento de verdades universales enraizadas en la reflexión razonada en los postulados de nuestra humanidad común".
Al respecto, el Papa expresó su confianza en que "su país, establecido en la verdad evidente de que el Creador ha concedido a cada ser humano ciertos derechos inalienables, seguirá encontrando en los principios de la ley moral común, consagrada en sus documentos fundacionales, una guía segura para ejercer el liderazgo en la comunidad internacional".
El Pontífice recordó que la búsqueda del bienestar mundial implica "primero y ante todo, trabajar por el desarrollo integral de los pueblos, especialmente a través de la proporción de asistencia médica adecuada, de la eliminación de pandemias como el SIDA, más amplias oportunidades educativas para los jóvenes, la promoción de las mujeres y la lucha contra la corrupción y la militarización que distraen valiosos recursos de muchos hermanos y hermanas en las naciones más pobres".
El Santo Padre se refirió luego a las tensiones en el Medio Oriente y expresó su esperanza en el éxito de los acuerdos alcanzados en la cumbre de Annapolis auspiciada por Estados Unidos; pero señaló que "la solución de éstos y otros problemas similares demandan confiar y comprometerse con el trabajo de cuerpos internacionales como la Organización de Naciones Unidas, que por su naturaleza es capaz de impulsar un genuino diálogo y comprensión, reconciliando visiones divergentes, y desarrollando políticas multilaterales".
Finalmente, el Pontífice concluyó señalando: "El histórico aprecio del pueblo norteamericano del papel de la religión en la configuración del ámbito público y en arrojar luz en la dimensión moral inherente a los asuntos sociales, un papel muchas veces cuestionado por un limitado entendimiento de la vida política y del discurso público, se refleja en los esfuerzos de tantos de sus conciudadanos y líderes del gobierno para garantizar la protección legal del don de Dios de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, y la salvaguardia de la institución del matrimonio, reconocida como la estable unión entre un hombre y una mujer, y de la familia".
El infierno es estar solo - Texto inédito de Benedicto XVI
El artículo del Credo sobre el descenso del Señor a los infiernos nos recuerda que, de la revelación cristiana, forma parte no sólo el hablar de Dios, sino también su callar. Dios no sólo es la palabra comprensible, que se acerca a nosotros; también es la causa callada e inaccesible, incomprendida e incomprensible, huidiza. Ciertamente, en el cristianismo hay una primacía del logos, de la palabra con respecto al silencio: Dios ha hablado, Dios es la Palabra. Pero tampoco debemos olvidarnos del verdadero escondimiento de Dios. Sólo cuando lo hemos conocido como silencio, podemos esperar oír también su hablar, que emana de su silencio. La cristología culmina en la Cruz, el momento de la tangibilidad del amor divino, en la muerte, en el silencio y en la oscuridad. En el grito de muerte de Jesús: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?», el secreto de Su descenso a los infiernos se hace visible como una lámpara en medio de la noche.
No debemos olvidar que esta frase del Crucificado es el verso inicial de una oración de Israel, en la cual se resume de modo impresionante la necesidad y la esperanza del pueblo elegido de Dios, en apariencia profundamente abandonado por Él. Esta oración presentada como un grito en medio de la oscuridad de Dios acaba con una exaltación de Su grandeza.
Se ha dicho que, en este artículo de fe, el término infierno sería sólo una traducción errónea de sheol (en griego: hades), palabra con la cual el hebreo definía aquella condición más allá de la muerte, que se imaginaba de un modo muy vago, como una especie de existencia en la sombra, más un no-ser que un ser. Por tanto, la frase habría significado originalmente que Jesús entró en el sheol, o sea que murió. Puede que esto sea verdad. Pero permanece la cuestión de qué es verdaderamente la muerte y qué sucede después, cuando alguien muere y penetra en el destino de la muerte. Todos nosotros debemos admitir nuestro embarazo ante esta pregunta. Pero quizá podríamos intentar un acercamiento partiendo del grito de Jesús. En esta última oración, así como en la escena del Monte de los Olivos, parece que el núcleo más profundo de su Pasión no es el dolor físico, sino su soledad radical, su completo abandono.
En este punto aparece verdaderamente el abismo de la soledad del hombre como tal, del hombre que en lo más íntimo está solo. Esta soledad, que por lo general es cubierta de muchos modos, significa al mismo tiempo la más profunda contradicción en la esencia del ser humano, que no puede permanecer solo, sino que tiene necesidad de comunión. Por tanto, la soledad es la esfera del miedo.
Aclarémoslo con un ejemplo. Si un niño debe caminar solo por un bosque en mitad de la noche, tiene miedo, también aunque se le haya demostrado que no tiene nada de lo que temer. En el momento en que está solo en la oscuridad y siente la soledad de manera radical, surge el miedo, el verdadero miedo del hombre, que no es miedo de algo, sino un miedo en sí mismo. El temor hacia algo determinado es, a fin de cuentas, algo inocuo; puede ser exorcizado alejando el objeto en cuestión. Lo que aquí tenemos es algo más profundo: el hecho de que el hombre, cuando encara la soledad definitiva, no tiene miedo de algo determinado, sino que tiene miedo de la soledad, de la inquietud y de la suspensión de la propia esencia, algo que no puede ser superado racionalmente. Es el estar a solas con la muerte, la siniestra sensación de la soledad en sí misma.
Debemos preguntarnos cómo puede ser superado un miedo así. El niño perderá su miedo en el momento en que haya una mano que lo tome y lo conduzca. También aquel que esté a solas con la muerte sentirá decrecer el impulso del miedo si alguien está con él. Debemos ir un poco más allá. Si existiese una soledad tal que ninguna palabra de otro pudiese llegar y tener un efecto transformante; si hubiese una suspensión de la existencia tan grave que en ese lugar no pudiera haber ningún tú, entonces tendría lugar esa verdadera y total soledad que el teólogo llama infierno. Lo que significa este término podemos definirlo precisamente así: una soledad en la cual no puede penetrar la palabra del amor, y que significa la verdadera suspensión de la existencia. En este contexto, es preciso recordar que los poetas y los filósofos de nuestro tiempo están convencidos de que todos los encuentros entre los hombres permanecen, sustancialmente, en la superficie; nadie tendría acceso a la verdadera profundidad del otro. Todo encuentro, aunque pueda parecer bello, a fin de cuentas no haría otra cosa que narcotizar la incurable herida de la soledad. En lo más íntimo y profundo de cada uno de nosotros habitaría el infierno, la desesperación, la soledad, que es tan indefinible como terrible. Sartre ha constituido su antropología sobre esta idea.
De hecho, una cosa es cierta. Hay una noche a cuyo abandono no llega ninguna voz; hay una puerta que podemos atravesar sólo en soledad: la puerta de la muerte. La muerte es la soledad por antonomasia. Pero aquella soledad en la cual el amor no puede penetrar es el infierno. Con esto nos situamos de nuevo en nuestro punto de partida. Cristo ha atravesado la puerta de nuestra última soledad; en su Pasión ha entrado en el abismo de nuestro ser abandonado. Allí donde no se puede escuchar ninguna voz, allí está Él. De este modo, el infierno está superado; o mejor: la muerte, que antes era el infierno, ya no lo es más. Ambas cosas no son ya lo mismo, porque en el corazón de la muerte está la vida, porque el amor habita en su corazón. El infierno es, o una clausura voluntaria o, como dice la Biblia, la segunda muerte.
No debemos olvidar que esta frase del Crucificado es el verso inicial de una oración de Israel, en la cual se resume de modo impresionante la necesidad y la esperanza del pueblo elegido de Dios, en apariencia profundamente abandonado por Él. Esta oración presentada como un grito en medio de la oscuridad de Dios acaba con una exaltación de Su grandeza.
Se ha dicho que, en este artículo de fe, el término infierno sería sólo una traducción errónea de sheol (en griego: hades), palabra con la cual el hebreo definía aquella condición más allá de la muerte, que se imaginaba de un modo muy vago, como una especie de existencia en la sombra, más un no-ser que un ser. Por tanto, la frase habría significado originalmente que Jesús entró en el sheol, o sea que murió. Puede que esto sea verdad. Pero permanece la cuestión de qué es verdaderamente la muerte y qué sucede después, cuando alguien muere y penetra en el destino de la muerte. Todos nosotros debemos admitir nuestro embarazo ante esta pregunta. Pero quizá podríamos intentar un acercamiento partiendo del grito de Jesús. En esta última oración, así como en la escena del Monte de los Olivos, parece que el núcleo más profundo de su Pasión no es el dolor físico, sino su soledad radical, su completo abandono.
En este punto aparece verdaderamente el abismo de la soledad del hombre como tal, del hombre que en lo más íntimo está solo. Esta soledad, que por lo general es cubierta de muchos modos, significa al mismo tiempo la más profunda contradicción en la esencia del ser humano, que no puede permanecer solo, sino que tiene necesidad de comunión. Por tanto, la soledad es la esfera del miedo.
Aclarémoslo con un ejemplo. Si un niño debe caminar solo por un bosque en mitad de la noche, tiene miedo, también aunque se le haya demostrado que no tiene nada de lo que temer. En el momento en que está solo en la oscuridad y siente la soledad de manera radical, surge el miedo, el verdadero miedo del hombre, que no es miedo de algo, sino un miedo en sí mismo. El temor hacia algo determinado es, a fin de cuentas, algo inocuo; puede ser exorcizado alejando el objeto en cuestión. Lo que aquí tenemos es algo más profundo: el hecho de que el hombre, cuando encara la soledad definitiva, no tiene miedo de algo determinado, sino que tiene miedo de la soledad, de la inquietud y de la suspensión de la propia esencia, algo que no puede ser superado racionalmente. Es el estar a solas con la muerte, la siniestra sensación de la soledad en sí misma.
Debemos preguntarnos cómo puede ser superado un miedo así. El niño perderá su miedo en el momento en que haya una mano que lo tome y lo conduzca. También aquel que esté a solas con la muerte sentirá decrecer el impulso del miedo si alguien está con él. Debemos ir un poco más allá. Si existiese una soledad tal que ninguna palabra de otro pudiese llegar y tener un efecto transformante; si hubiese una suspensión de la existencia tan grave que en ese lugar no pudiera haber ningún tú, entonces tendría lugar esa verdadera y total soledad que el teólogo llama infierno. Lo que significa este término podemos definirlo precisamente así: una soledad en la cual no puede penetrar la palabra del amor, y que significa la verdadera suspensión de la existencia. En este contexto, es preciso recordar que los poetas y los filósofos de nuestro tiempo están convencidos de que todos los encuentros entre los hombres permanecen, sustancialmente, en la superficie; nadie tendría acceso a la verdadera profundidad del otro. Todo encuentro, aunque pueda parecer bello, a fin de cuentas no haría otra cosa que narcotizar la incurable herida de la soledad. En lo más íntimo y profundo de cada uno de nosotros habitaría el infierno, la desesperación, la soledad, que es tan indefinible como terrible. Sartre ha constituido su antropología sobre esta idea.
De hecho, una cosa es cierta. Hay una noche a cuyo abandono no llega ninguna voz; hay una puerta que podemos atravesar sólo en soledad: la puerta de la muerte. La muerte es la soledad por antonomasia. Pero aquella soledad en la cual el amor no puede penetrar es el infierno. Con esto nos situamos de nuevo en nuestro punto de partida. Cristo ha atravesado la puerta de nuestra última soledad; en su Pasión ha entrado en el abismo de nuestro ser abandonado. Allí donde no se puede escuchar ninguna voz, allí está Él. De este modo, el infierno está superado; o mejor: la muerte, que antes era el infierno, ya no lo es más. Ambas cosas no son ya lo mismo, porque en el corazón de la muerte está la vida, porque el amor habita en su corazón. El infierno es, o una clausura voluntaria o, como dice la Biblia, la segunda muerte.
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