
Sin perjuicio de que en otra oportunidad nos ocupemos de las demás integrantes del “cuarteto de la muerte”, hoy apuntamos la artillería contra Marta Alanís, a quien todavía la Iglesia no ha excomulgado, que sepamos. Veamos quién es la “católica por el derecho a decidir”.
Marta Alanís es una montonera que huyó en 1976, y que después del triunfo del sandinismo se instaló en Nicaragua donde se especializó como “educadora popular”, siendo sus “profesores” los oficiales cubanos que eran los verdaderos dirigentes del país. Regresó en 1982, convertida en “teóloga de la liberación”, en la versión feminista.
La “educadora” y “teóloga” forma parte de la Secretaría de Género (sic) de la Central de Trabajadores Argentinos, de notorias relaciones con el castrochavismo.
Es probable que todo este currículum sea la causa para que Alanís haya recibido, el 24 de octubre de 2006, el Premio Nacional a las Mujeres Destacadas en la Salud, "distinción" creada por el condónico Ginés González García en 2004. Por nuestra parte y como corresponde, la incorporamos a la lista de los enemigos. Cumplimos en avisarle, nomás, como se merece una dama. Por su experiencia, Marta sabrá a qué atenerse.

19 de Enero de 2008 en Página 12
Tomado de catapulta.com
1 comentario:
Para ser católicos Ud. demuestran mucho odio y poco amor! Creo que deberían reveer el discurso. Soy católico también y no comparto el tono, ni las amenazas formuladas aqui. El discurso de este post es digno de una organización terrorista. Se los dice con ánimo constructivo.
Pbro. Roberto Murall (Santiago del Estero)
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