
En su homilía de la Misa dominical, el Purpurado explicó que el aborto es simplemente el "asesinato de un niño en el seno materno"; y que quienes apoyan esta práctica infanticida "reducen el significado de la vida humana a un simple feto".
Tras recordar que la vida se inicia en la concepción, el Purpurado indicó que "todos tienen derecho a nacer, y todo lo que se haga deliberadamente para obstruir ese derecho a la vida es un crimen".
Refiriéndose a los grupos abortistas y feministas que pugnan por convertir el aborto en un "derecho" de las mujeres; el Cardenal precisó que el aborto siempre será un crimen y que "a las cosas hay que llamarlas por su nombre; un crimen no puede convertirse nunca en derecho".
"Nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar directamente a un ser humano inocente", subrayó.
"Es igual de grave cometer un asesinato contra un niño de 10 años o un adulto de 30, que contra un bebé en el seno materno", agregó.
Recientemente en Guatemala 71 legisladores firmaron el "Libro de la Vida", una iniciativa que busca salvaguardar el derecho a la vida de los niños en el vientre de sus madres. Un reducido grupo de abortistas y feministas protestaron por esta medida por considerar que esto afecta el "derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos".