
El proyecto tenía el fin de reducir los casos de aborto y abandono infantil; permitiendo a la gestante que optara por este tipo de parto a quedar libre de cualquier responsabilidad penal o civil en relación con su hijo.
Valverde del Partido de los Trabajadores aseguró que su objetivo era crear una alternativa legal para las madres que no pretenden criar a sus hijos sin excluirlas de los cuidados prenatales gratuitos ofrecidos en el Sistema Único de Salud.
El proyecto, proponía agilizar la adopción del niño para que pueda ser entregado a una familia después de ocho semanas de nacido. En ese tiempo, los padres o familiares podrán pedir su custodia. Todo el proceso de adopción correría por cuenta de los hospitales.